Es inexacto afirmar que las plantas medicinales desaparecerán el 1 de abril de 2011

Este articulo es un collage de varios textos de Thierry Thévenin, Sylvie Simon, Kokopeli, Alteatequieroverde’s weblog. Traducción Alteatequieroverde.

A)   Introducción

B)   Algunas precisiones acerca del Codex Alimentarius.

C)    Es inexacto  afirmar que las plantas medicinales desaparecerán el 1 de abril de   2011

D)   La opinión de observadores competentes.

E)   ¿Qué podemos hacer?

F)   Prohibición de las plantas medicinales: es imposible y esto jamás se hará.

 

Herbolario Marrakech

 

A)   Introducción

Durante estos últimos días, nos han inundado con correos emanados de Heidi Stevenson, repetidos al unísono por el ANH (Alianza for Natural Health International) y centenas de asociaciones, que titulan: ” gran victoria para la industria farmacéutica: las plantas medicinales estarán prohibidas en Europa a partir del 1 de abril de 2011. Las preparaciones a base de plantas van a desaparecer, así como la posibilidad para los herbolarios de prescribirlas y todas las plantas medicinales serán ilegales en la Unión Europea.”

Como si, de la noche a la mañana, todas las tiendas dietéticas debieran cerrar sus puertas y todos los fabricantes de productos naturales tuvieran que enviar al paro a su personal, lo que representa centenas de millares de personas en la Europa comunitaria.

A decir verdad, si fuera cierto, sería casi demasiado bonito porque esto despertaría quizás  un poco la inercia de la población que jamás se rebela, excepto para defender sus  “logros sociales ” su derecho a contaminar volando para escapar de sus rutinas los puentes o fines de semana, su derecho a consumir hasta morir, sin comprender que otros “logros” son también importantes.

Cola de caballo

B)   Algunas precisiones acerca del Codex Alimentarius.

En primer lugar, estos correos hacen una amalgama entre el Codex Alimentarius que rige las vitaminas y los complementos alimentarios y la Directiva europea que concierne a estos mismos complementos, pero las dos cosas son diferentes. La Directiva europea ha sido adoptada por la FAO, mientras que es la OMS la que administra el Codex Alimentarius y su aplicación. La Directiva europea todavía no ha establecido la proporción máxima de vitaminas y minerales que pueden contener estos complementos ni en que fecha estas restricciones serán aplicadas.

Desde el 2008, hemos leído y oído todo y cualquier cosa sobre el codex-alimentarius creado en 1963 por la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la FAO (Food and Agriculture Organization) de las Naciones Unidas. El codex tiene por objeto  definir las normas para todos los productos y complementos alimentarios. Los 27 países miembros de la Unión Europea (UE) utilizan cada vez más el Codex Alimentarius para dar forma a la reglamentación alimentaría conforme a las leyes europeas.

Sus partidarios afirman que el Codex Alimentarius es una referencia para la alimentación y que no hay ninguna obligación para los países de adoptarlo, que sean miembros de otro Codex o de otra organización de comercio internacional. Lejos de nosotros la idea de defender el hecho de que la Organización Mundial del Comercio utiliza el Codex Alimentarius como referencia internacional para la resolución de los conflictos que conciernen a la seguridad alimentaría y la protección de los consumidores, porque pensamos que representa una amenaza terrible para el acceso futuro a los complementos vitamínicos y oligoelementos utilizados en las terapias naturales, pero conviene no contar cualquier cosa sobre algo tan grave.

Ya, en 1996, la delegación alemana hizo una propuesta para que ninguna planta, vitamina o mineral, fuera vendida libremente por razones preventivas y que los complementos alimentarios fueran clasificados como drogas. Esta propuesta fue validada pero jamás aplicada porque fueron numerosas las protestas que sucedieron a este anuncio.

En julio de 2005, durante la 28 sesión de la Comisión del Codex Alimentarius, las Directivas que conciernen a los complementos alimentarios en vitaminas y sales minerales fueron adoptadas para su aplicación a partir del 2010. Este texto no pretende prohibir los complementos alimentarios, sino imponer ciertas informaciones sobre su etiquetado como el consumo mínimo y máximo de vitaminas, así como normas de seguridad y de eficacia para su fabricación. LA OMS añadió que estas directivas aseguraban a los consumidores de los efectos benéficos sobre su salud, lo que no es evidente, porque los países miembros pueden escoger arbitrariamente la clasificación de los complementos alimentarios como alicamentos (1) o medicinas. Además, el Codex Alimentarius sirve más bien los intereses de las multinacionales de la industria farmacéutica y agroalimentaria, porque permite volver a poner en el mercado plaguicidas prohibidos, y recomienda que el ganado sea tratado con antibióticos y con hormonas de crecimiento comercializadas por Monsanto.

Sin embargo, como lo indica  justamente Thierry Thévenin, secretario general del sindicato S.I.M.P.L.E.S(2): ” el Codex tiene el mérito de poner en evidencia un fenómeno muy real e inquietante: la inflación galopante del precio de las herramientas y de los procedimientos reglamentarios que, bajo laudable pretexto de proteger al público, eximen de responsabilidad la planta, el oligoelemento, la vitamina o el medicamento examinado, pero progresivamente lo someten a los grupos de presión o de interés (industriales, distribuidores, medios de comunicación) lo bastante organizados y poderosos para tener los medios de descifrar, analizar, orientar estas medidas de salud pública o incluso dejar existir legalmente el producto haciéndolo pasar a través de la criba de estas disposiciones jurídicas de una increíble complejidad. ”

Selecionando hierbas. Grabado antiguo.

 

C)   Es inexacto  afirmar que las plantas medicinales desaparecerán el 1 de abril de   2011

Es evidente que validar la difusión legal de las miles de especies medicinales que son utilizadas a través del mundo, es imposible tanto por razones de tiempo como financieramente. Por esta razón, esta imposibilidad no puede implicar una supresión total de estos productos.

Es pues inexacto  afirmar que todo va a cambiar el 1 de abril de 2011. El peligro principal sería limitar la concentración de vitaminas y minerales en dosificaciones muy débiles, pues no tendrían ningún efecto. Sin embargo, aunque esto se produzca, los consumidores  lo compensarían tomando más tabletas o cápsulas, lo que conduciría a  un coste mucho más elevado que hoy, pero no desaparecerían estos productos. En cuanto a las plantas, si no se las llama “medicinales” podremos siempre venderlas.

 

el Dioscóride renovado

 

D)    La opinión de observadores competentes.

Paul Anthony Taylor es desde hace seis años observador delegado oficial en las reuniones del Codex Alimentarius, en nombre de National Health Federation. Afirma que: ” todas las normas alimentarías definidas por el Codex son ya obligatorias, precisamente porque sirven de referencia jurídica a la OMC en sus arbitrajes internacionales. ”

No obstante precisa que el Codex es hoy el frente principal de una guerra político-económica para el control de las fuentes de alimentos y que define también las normas para las vitaminas y los complementos alimentarios, los alimentos bio o los OGM, el etiquetado sobre los embalajes alimentarios, la publicidad para los alimentos y los aditivos alimentarios, así como los residuos de plaguicidas y de drogas veterinarias en los alimentos. “El Codex Alimentarius considera que los intereses del comercio internacional son mucho más importantes que la salud de los consumidores.”

La prueba está en su financiación: el Codex Alimentarius recibe el 86 % de su presupuesto  de la FAO (7,2 millones de dólares) y solamente el 14 % (1,2 millones de dólares) de la OMS. “Es innegable que privilegia siempre los intereses económicos, sobre todo de las industrias farmacéuticas, químicas y genéticas, antes que los de la salud humana.”

Así, debemos considerar el Codex Alimentarius como una amenaza para los productos y los complementos alimentarios naturales cuya concentración de vitaminas y minerales corre peligro de ser limitada a dosificaciones muy débiles. Este riesgo es cierto, pero no es una razón para alarmar a la población de manera irresponsable.

Es por esto que compartimos totalmente la declaración del 18 de octubre de 2010 de Thierry Thévenin, citado más abajo (3). Él mismo es productor de plantas, botánico y profesor de formación profesional. Se apasiona desde hace una veintena de años por la investigación, la práctica y la transmisión del saber tradicional y moderno alrededor de las plantas silvestres alimentarías y médicas. Está pues bien informado para saber de qué habla.

“Lo repito, no suscribiré la llamada de la Sra Stevenson porque es errónea, subjetiva y presenta, a mi parecer, un tono manipulador que perjudica la causa que quiere apoyar. ”

Al anuncio de que las plantas medicinales pronto serán prohibidas en la UE, responde:

“¡No, es falso! Es la venta de una planta como medicinal (es decir vendida con indicaciones terapéuticas) que estará prohibida mientras no se haya obtenido una Autorización de Comercialización del HMPC (Committee Herbal Medicinal Products). Se trata por otra parte, del resultado efectivo de la Directiva N ° 2004 / 24 / CE del 31 de marzo de 2004 relativa al saber tradicional (plantas medicinales tradicionales).

El señor Thévenin nos informa que esta directiva trata de simplificar el procedimiento de autorización  para el registro de las medicinas tradicionales a base de plantas sin exigir las informaciones y los documentos clásicos de las pruebas así como los ensayos de seguridad y  eficacia, a condición de que existan bastantes pruebas de la utilización medicinal del producto  como elementos bibliográficos o informes de peritos. A condición de que estas pruebas y elementos existan desde  al menos 30 años en el mundo, y que estén por lo menos 15 años en la Comunidad europea.

 

Thierry Thévenin considera sin embargo que este procedimiento, incluso “simplificado”, es demasiado pesado y costoso para pequeñas estructuras artesanales, sobre todo si tienen una gran gama de remedios para validar. Son pues los pequeños actores del sector, quienes serán empujados hacia la ilegalidad el 1 de abril de 2011. ”

En cuanto a la declaración que reglamenta el uso de los productos a base de plantas que anteriormente eran vendidos libremente, responde irónicamente: ” ¿vendidos libremente? Ciertamente no: en Francia, en todo caso, la venta libre de las plantas ya no existe legalmente desde principios del siglo XIII, época de la institución de las corporaciones de las profesiones de salud (boticarios, herbolarios, médicos, tenderos de ultramarinos). Lo mismo, que en un gran número – ¿la totalidad? – de los demás países de la Unión, las disposiciones reglamentarias legislan desde hace mucho tiempo sobre la cuestión del intercambio o venta de las plantas medicinales. ”

En nuestra opinión, à través de los numerosos correos electrónicos mandados para alertar acerca del fin de la venta de las plantas medicinales a partir del 1 de abril, son los grandes distribuidores de complementos alimentarios quienes  gritan “ al lobo ” porque están en guerra mediática contra su ” enemigo natural “: los grandes distribuidores de la industria farmacéutica.

“Los productores del sindicato S.I.M.P.L.E.S así como todos los pequeños actores independientes del ramo del herbolario europeo se encuentran en alguna parte, en una especie de no-man’s land, en lo mejor del frente de la batalla y a la sombra de estos dos gigantes. ”

El texto de Heidi Stevenson añade: ” por supuesto, las plantas están lejos de ser medicinas. Son preparaciones hechas a partir de fuentes biológicas. No están necesariamente  purificadas, porque la purificación puede modificar su naturaleza y su eficacia, como ocurre  con cualquier alimento. Tomar las plantas como medicinas es distorsionar su naturaleza”.

Otra vez, a ejemplo de Thierry Thévenin, no podemos suscribir esta afirmación porque para nosotros es errónea.

“Si para la mayoría de la gente la palabra “medicina” está reservada para un producto farmacéutico de síntesis, estoy de acuerdo, las plantas no son unas medicinas. Pero si se considera medicina toda sustancia o composición que posee propiedades curativas o preventivas de las enfermedades humanas o animales, y que puede restaurar, corregir o modificar sus funciones fisiológicas ejerciendo una acción farmacológica, inmunológica o metabólica, entonces las plantas son  medicinas. “ 

De la misma manera, podemos considerar como medicinas los productos dietéticos que encierran en su composición sustancias químicas o biológicas que en si mismas no son alimentos, pero cuya presencia confiere a estos productos propiedades especiales buscadas en terapéutica.

Scott Tips es un abogado estadounidense, un especialista internacional de las leyes que rigen el alimento y las medicinas. Es presidente y asesor jurídico de la NHF (National Health Federation), la organización mundial más antigua que defiende la libertad de los consumidores en cuanto a su salud, y defiende su clientela internacional en varios continentes. Aprovecha su excepcional experiencia para discutir no sólo sobre la estructura y sobre la marcha del Codex Alimentarius, sino también acerca de la restricción de la calidad y de la cantidad de vitaminas y de minerales en el alimento actual.

Al pedirle ciertas precisiones sobre este famoso Codex Alimentarius, nos respondió:

“En cuanto a la Unión Europea, pienso que su Directiva sobre los complementos alimentarios ya acabó con numerosos productos porque han desaparecido de las estanterías de los países liberales que permitían venderlos (como el Reino unido, Irlanda, Holanda y hasta Suecia).”

“Dicho esto, el Codex sobre los suplementos alimentarios no estará terminado antes de dos años. Pienso que para entonces, el mundo habrá cambiado y espero que toda su estructura corrupta haya desaparecido, llevándose todo el sin-sentido actual con ella. ”

Solo podemos compartir su esperanza  en que el mundo habrá cambiado en dos años, pero, mientras tanto debemos ser rigurosos con nuestras afirmaciones y nuestro combate. Es cierto que las industrias agroalimentarias y farmacéuticas son unos enemigos del bienestar de la humanidad, pero no podemos afirmar cualquier cosa.

ramo de ajedrea

 

E)   ¿Que podemos hacer?

Thierry Thévenin cree que ” la protección de la salud y la libertad de las preparaciones medicinales de los ciudadanos de Europa pasarán, no por una lucha mediática o jurídica por derechos o espacios comerciales, sino más bien por una reivindicación – incluida, si es necesario, una cierta resistencia ciudadana – de espacios legales educativos y de formación para la preservación y la transmisión del saber medicinal tradicional.

“El conjunto de este saber es inmenso y precioso, es el fruto de siglos de adaptación, de innovación, de experimentación de los pueblos, no dejemos acaparar, empobrecer o encerrar este patrimonio común en marcos jurídicos o científicos supuestamente más seguros para la salud pública, los cuales en realidad, son demasiado a menudo sólo unos instrumentos que sirven monopolios o intereses particulares. Tengamos cuidado también  que no se mofen de nosotros con discursos de propaganda de marketing que pretenderían hacernos defender en nombre de un pretendido principio de librecambio, un modo neoliberal ciego y exagerado de consumo del mismo patrimonio. ”

La primera de las cosas que hay que hacer es no consumir lo que oficialmente se nos propone. Así como lo decía tan bien Coluche, si no se consumiera, no  se fabricaría. También debemos hacer pasar el mensaje sobre los riesgos que correremos persistiendo en tragarnos cualquier cosa bajo el pretexto que ” esto no es caro ” o que ” es reembolsado ” o “gratis por la s.s”, porque nuestra salud no tiene precio. Pero también debemos abstenernos de decir cualquier cosa y de hacer circular mensajes que perjudican nuestra causa, provocando así el efecto inverso del que querríamos obtener.

También, en lugar de pelearnos con gigantes omnipotentes, tratemos más bien de cambiar nuestras costumbres,  desterrar el miedo al ” que dirán ” y tomar partido abiertamente contra lo que reprobamos. La resistencia pasiva es más eficaz que la guerra ciega y nuestro sentido común debe ser nuestra guía principal.

Señalamos que sostenemos la Iniciativa por un Referéndum europeo con el fin de obtener el derecho a someter a un referéndum todos los cambios significativos de leyes a nivel nacional o europeo.

Actualmente, esta Iniciativa hace firmar una petición por ” Europa para el Pueblo y por el Pueblo “, con el fin de rechazar el tratado de Lisboa, cuyo fin es entregar Europa de una vez para siempre en manos de las multinacionales, y una petición para un referéndum sobre los remedios naturales. A fecha de hoy, ha recogido un cuarto de millones de firmas en toda  Europa.

pincha para leer el texto (Plantas para curar plantas)

 

F)   Prohibición de las plantas medicinales: es imposible y esto jamás se hará.

Thierry Thévenin cuenta en su análisis de los correos que circulan acerca de la prohibición de las plantas medicinales a partir del 1 de abril:

“Habrán hecho falta cerca de dos años de trabajo de varias decenas de expertos representantes de los 27 países – del 23/11/2005 al 07/09/07 – para que la comisión HMPC1 (The Committee Herbal Medicinal Products) reconozca a las semillas de hinojo común (Foeniculum vulgare L. ssp.) indicaciones de droga antiespasmódica expectorante o digestiva, indicaciones conocidas desde hace siglos en las culturas populares euro mediterráneas y chinas. El caso de la hoja de viña roja (Vitis vinifera L. ssp.) habrá tardado 3 años: empezado el 31 de octubre de 2007,  terminó el 15 de julio de este año (2010). Etc.

Cuánto tiempo haría falta, cuánto dinero  costaría al contribuyente europeo, validar y autorizar la difusión legal de los miles de remedios vegetales tradicionales  (El Pr. Paul Fournier habría censado 1500 especies medicinales sólo para Francia metropolitana, pero más de 20 000 especies “corrientes” habrían sido utilizadas por la gente; sin hablar de los remedios compuestos; ¿cerca de 17000 fórmulas solo para la  medicina tradicional china?

La respuesta es sencilla: es imposible y esto jamás se hará.

Multitud de remedios criollos, berrichons, tibetanos, nigerianos o cévenols, remedios de la tradición oral estarán en el no-man´s land de la ilegalidad o bien en un futuro museo europeo de las primeras artes medicinales, a menos que “pasen su licencia” en la probeta de algún etno-farmacólogo  para renacer bajo la forma de una medicina debidamente patentada y reconocida por el EMA (European Medicines Agency).

La política – inevitable – que es perseguida a través de la Directiva 2004 / 24 / CE de hecho es parcial y reductora. Favorece la hegemonía de las 3 culturas dominantes a nivel mundial: occidental (” oficial “), China (MTC) e India (ayurvédica); pero sin embargo, esta hegemonía está siendo”despreciada”.

 Nos preguntamos si la muralla de la reglamentación es hoy el instrumento más pertinente para proteger a un ciudadano europeo globalmente ignorante y pasivo en materia de protección y en materia de gestión de su propia salud y en vía ” de erosión ” generalizada a nivel de su saber medicinal tradicional.

 Esta muralla (de la reglamentación) no sería más bien una estrategia para la conquista del mercado de la “salud natural” por parte de los grupos de presión citados anteriormente “?

Las plantas medicinales no son un vulgar producto comercial, su liberación al consumidor no debe ser una actividad mercantil sometida a las  reglas de la especulación y del provecho.

Es importante y urgente crear un estatuto profesional comunitario, unos instrumentos de educación popular con un formación profesional adaptados para una continuidad segura y sostenible de la expresión de este elemento esencial de la cultura humana que es la fitoterapia.

Todavía y siempre, reivindicamos una rehabilitación rápida del oficio de herbolario en nuestros países, que tome en consideración las evoluciones multiculturales y las exigencias medioambientales que caracterizan nuestra época y nuestro continente, así como una integración de la transmisión del saber popular relativo a las plantas medicinales en la educación en general y en la educación de la salud en particular.

En todos los países de Europa existen herbolarios, usuarios, productores,  profesores, científicos, catedráticos de universidad, terapeutas, médicos y hasta políticos que creen en la medicina tradicional de las plantas. Todos trabajan por el reconocimiento objetivo e independiente de la tienda del herbolario a  escala europea. Deben encontrarse y federarse para acabar la lucha lo más rápidamente posible.

(1)Alicamentos: palabra formada por alimento+medicamento=alimento considerado como benéfico para la salud.

(2) S.I.M.P.L.E: Syndicat inter-massif pour la production et l’économie des SIMPLES (las Simples en francès antiguo son las plantas medicinales)

Públic Health herbal medicinal product: http://ec.europa.eu/health/human-use/herbal-medicines/index_en.htm

Procedures for marketing authorisation:http://ec.europa.eu/health/files/eudralex/vol-2/a/vol2a_chap1_2005-11_en.pdf