El correo electrónico no es ecológico.

 

 sin corrección.

De media, 247 000 millones de correos electrónicos han sido mandados cada día en el mundo durante el año 2009, teniendo en cuenta los spam.

 ¡¡¡Una cifra de 507 000 millones esta prevista para el 2013!!!

 El guión del estudio del ADEME ( Agence de l’Environnement et de la Maîtrise de l’Energie) ha demostrado que cada colaborador de una empresa de 100 personas recibe de media 58 mails y envía una media de 33 cada día, de un tamaño más o menos igual a 8 megas. El envío de estos correos electrónicos conlleva unas emisiones de gases a efecto invernadero, porque necesitan servidores informáticos y redes eléctricas. Tomando por media 220 días hábiles por año, estas emisiones de gases representan 13,6 toneladas de CO2. Además, disminuir de 10% la proporción de envíos de correos de 80 megabits en el seno de la empresa de 100 personas permitiría un ahorro de 8 toneladas de CO2 (o lo mismo que 8 idas y vueltas Nueva York-Madrid).

 Muchos factores determinan la huella carbono de los correos: el tiempo de lectura en pantalla, la impresión de hojas, el tiempo de almacenamiento de los correos en los servidores informáticos, el numero de destinatarios, el peso (o tamaño) de las archivos adjuntos al correo…

 El mejor correo, del punto de vista ecológico, es un correo que tiene pocos o ningún archivo adjunto, mandado a pocos destinatarios, que no será impreso y será rápidamente destruido. Los correos entre colegas de una misma empresa no son siempre necesarios así como las llamadas telefónicas.

Uno siempre puede desplazarse y comunicar de viva voz: es un beneficio para la Naturaleza y nuestra salud.

Le courrier électronique

En moyenne, 247 milliards de courriers électroniques ont été envoyés par jour dans le monde en 2009 en prenant en compte les spams. Un chiffre de 507 milliards est prévu pour 2013 !
Les scénarios de l’étude de l’ADEME ont montré que chaque collaborateur d’une entreprise française de 100 personnes reçoit en moyenne 58 emails et en envoie en moyenne 33 par jour, avec une taille moyenne d’environ 1 Mo. Ces envois de courriers électroniques entraînent des émissions de gaz à effet de serre puisqu’ils nécessitent des serveurs informatiques, des réseaux et de l’électricité. Sur la base de 220 jours ouvrés par an, ces dernières représentent 13,6 tonnes équivalent CO2.
De plus, diminuer de 10 % la proportion d’envoi de courriels de 10 Mo au sein d’une entreprise de 100 personnes permettrait un gain de 8 tonnes équivalent CO2 sur un an (équivalent à 8 allers-retours New-York/Paris).

Plusieurs facteurs déterminent l’empreinte carbone des emails : temps de lecture à l’écran, impressions papiers éventuelles, temps de stockage des mails sur serveur informatique, nombre de destinataires, poids des pièces jointes au mail… Le meilleur mail, d’un point de vue écologique, est donc un mail qui comporte peu ou pas de pièces jointes, envoyé à peu de destinataires, qui ne sera pas imprimé et qui sera rapidement détruit. A ce titre, rappelons que les mails entre collègues, ne sont pas toujours indispensables, tout comme les coups de fil : on peut très bien se déplacer pour aller discuter de vive voix : un bénéfice pour l’environnement et notre santé.

Bio: un apetitoso mercado para las multinacionales + Carlos el ecológico

                                   

                                    Le Monde diplomatique

 

 Te recordamos que este articulo fue escrito en 1999. Todos los nombres de cooperativas o de productos o de supermercados pueden ser hoy en día reemplazados por nombres españoles o importados: Corte Inglés, Liddl, Aldi, Carrefour, Al Campo etc. 

¿Logrará sobrevivir la producción biológica al flujo de inversiones y al interés de las grandes compañías en ese mercado? El impulso actual de la agricultura biológica, cuya demanda nunca fue tan elevada, es una de las consecuencias de la “vaca loca” y, más recientemente, del “pollo loco” . Los hípermercados abren cada vez más espacio a los productos biológicos. Los almacenes, autoservicios y supermercados naturales (o al menos autoproclamados como tales) crecen como hongos. Beneficiada por subvenciones y dejando atrás su condición marginal, la agricultura biológica es, para muchos oportunistas, tan sólo un jugoso nicho del mercado a explotar. Ante las presiones de los industriales que intentan acapararla, es lícito -y prudente- preguntarse qué orientaciones seguirá.

En principio, comprar productos biológicos es participar en el desarrollo de una agricultura generadora de vida y luchar contra la devastación del medio ambiente; es rechazar el consumo a ultranza, respetar a los animales, proteger la salud. Es también un modo de resistencia a la fealdad invasora, es ser responsable de las propias elecciones en un terreno aún relativamente preservado, es una forma de libertad, una esperanza. Es combatir a favor del futuro del mundo.

En la primavera de 1998 se podían comprar yogures Grandeur Nature en varios Biocoops de Bretaña1. Pero bajo esta marca, distribuida por la lechería Le Gall, cuyo nombre figuraba sólo en el envase, se ocultaba la firma Even, gigante de la industria agroalimentaria bretona y proveedora de pesticidas.

Otro ejemplo significativo es el de los yogures Bio d’Armor, en venta en los supermercados Géant, que se venden también en los Biocoops, pero bajo otra marca: Grandeur Nature. La única diferencia está en el envase, y en el precio. La empresa bretona Triballat, por su parte, fabrica productos lácteos biológicos bajo dos marcas distintas: Vrai, para la distribución en gran escala, y Les Fromagers de Tradition, para el comercio especializado. Pero el nombre Triballat ¡no figura en los segundos! Como en el caso de Distriborg, que distribuye la misma línea de productos biológicos bajo las marcas Bjorg y Evernat. ¿Dónde está la libertad de elección del consumidor si no está informado?

Vender estos artículos producidos -o en ciertos casos distribuidos- por sociedades cuyo primordial objetivo es el lucro, no es muy congruente con la producción biológica. “¿De veras queremos garantizar una evolución así con nuestras compras?”, pregunta Antoine Bosse-Platière, redactor de una revista de jardinería biológica2.

Detrás de estas marcas-pantalla se perfila el riesgo de la industrialización de los productos biológicos, dado que la gestión agroalimentaria apuesta cada vez más a este tipo de agricultura. Las conversiones florecen, y vemos aparecer una “industria biológica” con monocultivos y monoganaderías. Más grave aún: muchos operadores presionan para conseguir abaratar sus cargas impositivas bajo pretexto de acelerar las conversiones y de posibilitar el suministro de mayor cantidad de productos a precios más bajos. Agricultura biológica de costo mínimo, estandarizada, de espectro reducido: ¿será ése su futuro?

“Hay que abrir los productos biológicos a las personas de ingresos más bajos” . Así se expresan muchos de los productores. Bajo tan loable y deseable intención, se adivina mala conciencia frente al reproche de elitismo. Incluso Carrefour se ha comprometido a “hacer más accesible el consumo de los productos biológicos” . De allí se desprende que ejercerá presión sobre los precios, echando así agua al molino del sistema neoliberal, que condujo a la agricultura convencional al callejón sin salida en que se encuentra. Reducir precios significa reducción de la mano de obra y de los salarios, aumento del rendimiento, vía libre a una agricultura “bio-intensiva” y a un tipo de industria biológica que acabará en la desaparición de las pequeñas estructuras productivas. Un contrasentido total.

Una información manipulada

La única forma de preservar la independencia de las pequeñas empresas consiste en dar una justa remuneración a los productores y a los fabricantes, en relación con la calidad del trabajo y del producto. Así se crearán empleos y más personas podrán comprar productos biológicos. De lo contrario, habrá que inventar otro tipo de respaldos, distintas etiquetas, nuevas bocas de venta. En cuanto a lo excesivo de los precios de los productos biológicos, se trata de un falso problema, porque los costos de los productos convencionales deben calcularse también en términos de salud, descontaminantes o subvenciones.

Otro ejemplo de la industrialización de los productos biológicos se relaciona con ciertas derogaciones gracias a las cuales algunos ingredientes no biológicos, a veces dudosos, pueden ser introducidos hasta en un 5% del volumen total. Hoy por hoy con frecuencia se agregan espesantes-gelificantes -carragenatos, harinas de guar o de algarroba, goma xantano- todos ellos fijadores de agua, utilizados en la alimentación industrial, y cuyo efecto sobre la salud dista bastante de ser considerado inofensivo3.

Por si esto fuera poco, desde hace varios meses están en venta en muchos comercios unos chocolates y tortas que contienen lecitinas que, no siendo en todos los casos biológicas, tampoco ofrecen garantías sobre el origen de la soja, persistiendo la duda de si es transgénica o no. Por toda respuesta, se adelanta como argumento que esos productos llevan el logo AB4, que no hay suficiente lecitina de soja biológica, y que entonces la lecitina no biológica puede ser utilizada en ese 5% permitido por las derogaciones establecidas. También se dice que de todas maneras esos productos están referenciados, e incluso permitidos por Biocoop, y no existe ninguna razón para retirarlos de las góndolas. Una explicación que suele esgrimirse es que el proveedor irá evolucionando paulatinamente hacia un 100% de productos biológicos.

No basta con lanzar acusaciones contra los organismos genéticamente modificados (OGM), entre ellos el maíz de la empresa Novartis. La única coherencia posible sería el boicot. En caso contrario, se abusa de la credulidad de muchos clientes que compran sin leer las etiquetas, confiando en el logo AB, y que suelen creer que toda la mercadería en venta es biológica en un cien por ciento, y por tanto exenta del riesgo de contener OGM. Por lo demás, ¿este aditivo de la industria agroalimentaria será realmente indispensable?

Novartis, multinacional fármaco-agroquímica planetaria cuyo maíz transgénico “antipírico” se cultiva en Francia desde la primavera de 1998, es la presencia más importante detrás de los productos biológicos a base de soja de la marca Soy, fabricados por la sociedad Nutrition et Soja y vendidos en gran cantidad de negocios de productos biológicos de Francia. Vender y comprar soja es participar en la expansión de Novartis y estimular no sólo este tipo de agricultura, sino también un cierto tipo de civilización. No obstante, Biocoop y buena parte del medio bio-ecológico mantienen en secreto esta información para “no sembrar pánico en las filas de los consumidores” , según ellos mismos dicen.

Efectivamente, Biocoop resolvió conceder el ingreso a la casa Soy en octubre de 1996, a sabiendas de que hacía años que pertenecía a Sandoz, otro gigante de la química y las simientes, conocido por los ecologistas como “contaminador del Rhin” desde el accidente ocurrido en las fábricas Sandoz de Basilea, Suiza, el 31-10-86, en el que toneladas de insecticidas y de fungicidas a base de mercurio inundaron el río. Además Biocoop rescató la marca Céréal. Recién a comienzos de 1998 se dio a conocer el supuesto “caso de conciencia” planteado por la decisión de incorporar a Soy, según lo publicado en la revista Consom’action5, editada por la confederación Biocoop. Desde entonces, no apareció en ninguna parte huella alguna de la fusión Sandoz-Ciba-Geigy (que dio origen a Novartis en 1997), ni siquiera en la ficha de admisión de Soy del 17-3-98.

Biocoop echa mano a toda clase de argumentos para justificar esta admisión. Así, en la respuesta de junio de 1998 a las preguntas de una consumidora, dice: “Nos encontramos ante una situación en que una empresa perteneciente al grupo francés líder de los OGM colabora con la gestión de productos biológicos para establecer un protocolo de viabilidad que garantice en forma valedera la ausencia de OGM” . Colaborar con Novartis para, en el futuro, “proteger las semillas de soja” ¡son dos proposiciones difícilmente conciliables! Se llega a manipular la información: “Actualmente, Soy es el único operador de esta gestión que utiliza prioritariamente en la elaboración de sus productos una soja biológica de origen francés; todos los demás fabricantes trabajan con soja importada de Estados Unidos o de Canadá (documento del 17-3-98)”.

Afirmación falsa: la sociedad cooperativa de producción Tofoulie, creada en 1991 en el departamento provenzal de Drôme, elaboró siempre sus productos a partir de soja biológica francesa, mientras que Soy utiliza también soja no biológica (25% del suministro total) y soja biológica extranjera (7,5%)6. De ahí el riesgo de que resulte un producto genéticamente modificado por contaminación. Por último, la soja está lejos de representar al conjunto de esas “leguminosas tan apreciadas en la rotación de los cultivos” . En cuanto a la ética, no tiene demasiado peso frente a los negocios: “Si se detiene la venta de productos Soy, ¿con qué llenar los anaqueles?”.

Es evidente que Novartis encontró en Soy la llave que abre las puertas del mercado de los productos biológicos y que le permite, de un modo más o menos directo, captar dentro de su radio de influencia a los productores de soja del sudoeste que también cultivan cereales, a otros proveedores de productos biológicos de Soy (Markal, Celnat, Hervé, Lima, Petite, Viver, etc.), a los distribuidores (Biocoop, Distriborg, etc.) y a los consumidores. Mientras tanto, la agricultura biológica ya ofrece una coartada y una imagen de marca al “capitalismo ecológico” de Novartis.

Se habla de industria biológica, en alusión al mismo tiempo a la industrialización de la agricultura biológica y a esa colosal industrialización de lo viviente en que podría transformarse la revolución biotecnológica emergente7: una ambigüedad fácilmente explotable. De cara al futuro de los productos biológicos, ¿cómo asumir la propia responsabilidad?, ¿cómo creerse en condiciones de luchar contra una multinacional cuyos objetivos son la maximización de los beneficios y la expansión ilimitada, pero no el respeto por la naturaleza?8 De hecho, a fuerza de querer “salvar la soja” , se omite el interés principal, que es la supervivencia de la agricultura biológica en el mundo transgénico que se perfila.

Con el fin de resistir su recuperación por parte de los industriales del agro, ¿existirá para la agricultura biológica una salida distinta, que no implique posicionarse en el territorio de las grandes empresas (competencia, productividad, carrera en pos de mayores ganancias, etc.) y aceptar los modelos y comportamientos que durante tanto tiempo ha rechazado, arriesgando así su especificidad? La mayoría de las veces la “ética” es sólo un argumento publicitario, sin ningún vínculo con la realidad: “transparencia, calidad, convivencia, ecología, productos naturales, consumacción, etc.: palabras convertidas en consignas del doble discurso adoptado por numerosos profesionales de los productos biológicos, especialmente los distribuidores- transformados en técnicos de márketing. Grandes concentraciones empresarias, proliferación de productos anónimos y de las marcas de los distribuidores, negocios biológicos… todas tendencias que se generalizan, trivializándose, al tiempo que el sector naturista y ecológico tolera ciertos compromisos que antes eran impensables. Cada vez hay menos empresas de productos biológicos independientes. Más aún, la misma autonomía de la agricultura biológica está en discusión. Una posible solución sería “una agricultura biológica autárquica9“que retomara los objetivos del principio: una agricultura local, respetuosa del medio ambiente, preservadora de las pequeñas explotaciones y restauradora de los espacios rurales desiertos que permitiría, además, el encuentro entre el consumidor y el productor.

Las presentes desviaciones de una fracción de la agricultura biológica ponen en peligro al conjunto. Codiciada por empresas tentaculares, sus consumidores tienen que optar urgentemente entre ser sólo testigos e incluso cómplices de lo que se está preparando, o asumir el rumbo de una mayor calidad de vida, de los productos naturales. Todo pasará por una nueva discusión en torno a las conductas de los consumactores o eco-consumidores, tan a la moda en estos días10, y por el análisis de esa noción de “desarrollo a largo plazo11“donde se intenta encerrar a la agricultura biológica, desarrollo que sigue siendo el mismo, sea cual sea el adjetivo que se le adjunte.

Se trata de una elección civilizadora, porque se inscribe en el corazón de un debate cuya resolución incidirá sobre nuestra forma de alimentarnos, nuestra salud, nuestra forma de pensar y de percibir el universo.

  1. La confederación Biocoop, creada en 1987, es una red de distribución de productos biológicos que agrupa cerca de 180 cooperativas. Afirman poner en práctica una forma distinta de relación entre el consumidor y el productor.
  2. “Où acheter bio demain?”, Les Quatre Saisons du jardinage, Nº110, Ediciones Terre vivante, mayo-junio de 1998.
  3. Fabien Perucca y Gerard Pouradier, Des poubelles dans nos assiettes, Michel Lafon, París, 1996.
  4. La agricultura biológica es un modo de producción agrícola exento de productos químicos de síntesis, sometido al control de uno de los organismos certificadores aceptados por el Ministerio de Agricultura. Una vez pasadas las certificaciones que atestiguan su conformidad con las normas de la agricultura biológica, un producto biológico confiere el derecho a la mención obligatoria “producto de la AB” o “producto procedente de la AB” y facultativamente, al logotipo verde y blanco AB, propiedad del Ministerio de Agricultura.
  5. NdlT: El nombre de esta revista funde en una sola las palabras consommation (consumo) y action (acción), apelando a una actitud activa de los consumidores.
  6. Cf. la ficha de admisión de Soy del 17-3-98.
  7. Jeremy Rifkin, Le siècle biotech; le commerce des gènes dans le meilleur des mondes, La Découverte, París, 1998.
  8. Dorothée Benoît-Browaeys y Pierre-Henri Gouyon. “Faut-il avoir peur des aliments transgéniques?”, Le Monde diplomatique, mayo de 1998.
  9. Cf. el editorial de Nature &Progrès, mayo de 1998.
  10. Raoul Vaneigem, Nous qui désirons sans fin, Le Cherche Midi, París, 1996.
  11. Véase Bernard Charbonneau: Une vie entière a dénoncer la grande imposture, Erès, Ramonville-Saint-Agne, 1997. Esta obra colectiva está consagrada a Bernard Charbonneau (1910-1996) quien denunció durante toda su vida “la dictadura de la economía” , “la mentira de la tecnociencia” y “los extravíos de la ecología política”.

contextualizar: 1999…

Carlos el ecológico

Quizás necesite seguir remontando su imagen. Quizás como futuro Rey ya se siente con autoridad para desafiar al poder político. Lo cierto es que el príncipe Carlos de Inglaterra no dudó un instante en enfrentarse al mismísimo Anthony Blair para convencer a todos de que, en cuestiones alimenticias, no hay nada mejor que la agricultura biológica.

Justo en el momento en que en la vieja Europa no sólo las vacas, sino también una buena parte de los pollos y los huevos parecen haber enloquecido contaminados por la dioxina, la polémica acerca de los productos transgénicos está al rojo vivo.

Según cuenta Patrice Claude en su nota publicada en Le Monde, el heredero de la corona británica -practicante de una agricultura natural en uno de sus tantos castillos- ha acusado duramente a los grupos industriales que se dedican a alterar el estado natural de las materias primas alimenticias. Para Carlos, dichas compañías ejercen un “chantaje afectivo” al alegar que con estas prácticas se eliminará el hambre del mundo. Luego de las denuncias del príncipe todas las miradas convergieron sobre Blair, que sólo atinó a pedir a las empresas -en su mayoría estadounidenses- que llevan a cabo sus experimentos transgénicos en Gran Bretaña, que respeten un código de buena conducta.

Esto enfureció a Carlos, quien insistió en un mayor control sobre las áreas donde se experimenta: “Ningún medicamento genético es vendido sin antes ser rigurosamente testeado. ¿Por qué las reglas de aprobación de alimentos que utilizan las mismas técnicas no son igualmente exigentes?”.

¿Quién lo hubiera dicho? Un Windsor alertando al laborismo sobre las actividades de las grandes empresas. La Tercera Vía se ha corrido tanto al centro que hasta la monarquía queda a su izquierda.

Un referéndum necesario.

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 25 de agosto de 2011

Este artículo señala la necesidad de que la medida de limitar el gasto público que el presidente Zapatero propone que se inscriba en la Constitución Española, medida que ha sido apoyada por el Partido Popular, se debata a nivel de todo el país, con la participación de toda la población a través de un referéndum vinculante. La importancia de esta medida –que dificultaría la corrección del enorme déficit de gasto público social (que constituye la mayoría del gasto público) que existe en España- exige que se convoque tal referéndum, lo cual es posible si el 10% del Senado o el 10% del Congreso lo solicitan. La aprobación de tal medida sin la participación de la mayoría de la ciudadanía significaría no solo mantener el gasto público social por habitante más bajo de la UE-15 sino reproducir la insuficiencia que existe en la democracia española.

Resultado de una Transición inmodélica de la dictadura a la democracia (realizada bajo el enorme dominio de las fuerzas conservadoras herederas del régimen dictatorial anterior), el sistema democrático español es escasamente representativo, no sólo por estar basado en un proceso electoral muy poco proporcional (que se aleja mucho del principio de que cada ciudadano debiera tener la misma capacidad de decisión en la gobernanza del país), sino también por el escasísimo espacio que se ofrece a la ciudadanía para participar en las decisiones públicas que afectan el bien común. La democracia queda limitada en España a votar cada cuatro años sin que se le ofrezca a la ciudadanía la oportunidad de participar en referéndums vinculantes y otras formas de democracia directa que permitieran una mayor capacidad de incidencia de los ciudadanos en el quehacer común. Es cierto que hay posibilidades de hacer referéndums a nivel del Estado central, pero no es ni fácil ni frecuente, como demuestra la escasez de referéndums que ha habido en España durante el periodo democrático. La única expresión de desaprobación que los representados tienen a su alcance es dejar de votar o votar por opciones distintas cada cuatro años. Ello es un indicador de lo enormemente limitada que es la democracia española.


Hemos estado viendo recientemente cómo partidos gobernantes (tanto a nivel central como autonómico) están aprobando medidas altamente impopulares, que no estaban incluidas en sus propuestas electorales, y que se están llevando a cabo supuestamente por mandato de los mercados financieros, a quienes nadie ha elegido. El 82% de la ciudadanía estaba en contra, por ejemplo, del retraso de la edad de jubilación; el 86% en contra de la congelación de las pensiones; el 68% en contra de los recortes del gasto sanitario, y así un largo etcétera, lo cual no fue un obstáculo para que la mayoría de las Cortes españolas aprobaran tales medidas. Una consecuencia de ello es la enorme distancia que se está creando entre representados y representantes, con la pérdida de legitimidad de los últimos. No es de extrañar que la clase política dominante esté considerada por la población como el tercer gran problema que tiene el país.
Y estamos a punto de ver otro caso en el que una decisión de enorme trascendencia (la reforma de la Constitución, para garantizar un límite al gasto público) se está proponiendo por la dirección de los dos partidos mayoritarios, medida que no estaba en el programa electoral de ninguno de ellos (y que afectará negativamente a la calidad de vida de la mayoría de la población). Y ello sin que se haya consultado al pueblo español, argumentándose, además, que el Estado –como ha dicho en varias ocasiones Rajoy (el dirigente político español que ha promocionado tal medida de limitación de gasto público con mayor frecuencia)– no puede vivir por encima de sus posibilidades. En realidad, España se gasta mucho menos en su sector público (del cual, el capítulo más grande es el del Estado del bienestar) de lo que debiera por su nivel de desarrollo económico. El PIB per capita de España es ya el 94% del promedio de la UE-15, mientas que el gasto público social por habitante (que incluye gasto en pensiones, en sanidad, en educación, en servicios domiciliarios a personas con dependencia, en escuelas de infancia, en servicios sociales, en ayudas a las familias, en vivienda social, entre otros) es sólo el 74% del promedio de la UE-15. Si fuera el 94% (como debiera ser), nos gastaríamos 66.000 millones de euros más en nuestro Estado del bienestar de lo que nos gastamos ahora.


El problema del sector público (del cual el mayor componente es el Estado del bienestar) no es que sea excesivo, sino que está poco desarrollado. España está a la cola de la Europa social (su gasto público social por habitante es el más bajo de la UE-15). Como resultado de ello, sólo uno de cada diez españoles adultos trabaja en los servicios públicos (primordialmente en los servicios públicos del Estado del bienestar). En Suecia, sin embargo, es uno de cada cuatro. Si en España fueran cuatro, se crearían casi cinco millones de puestos de trabajo, eliminándose el desempleo.
Y no nos engañemos. Lo que desean las fuerzas conservadoras, lideradas por Merkel y Sarkozy en la UE, y por Rajoy en España (y ahora por Zapatero), es salir de la crisis a base de reducir todavía más los ya escasamente financiados estados del bienestar de los países periféricos de la eurozona, incluyendo España. De ahí su propuesta de escribir en piedra (poniéndolo en la Constitución) la limitación del gasto público exigiendo una eliminación del déficit público. Su aplicación a España significaría un obstáculo para la corrección de su enorme déficit social. Exigir limitaciones de tal gasto (en un contexto de escaso crecimiento y de reducción de impuestos) no es sólo un suicidio económico (pues se pierde la oportunidad de estimular la economía), sino también una condena a mantener subfinanciado el Estado del bienestar español.


Los ingresos al Estado español son de los más bajos de la eurozona, representando sólo un 34% del PIB (el promedio de la UE-15 es un 44%, y en Suecia un 54%) y ello resultado de una política fiscal sumamente regresiva que favorece enormemente a las rentas superiores a costa de las rentas del trabajo (en las que se incluye a la mayoría de la ciudadanía). De ahí el bajo gasto público, incluyendo el social. Querer frenar este gasto significa, en la práctica, congelar (por mucho que lo nieguen los que proponen tal medida) cualquier corrección de este enorme déficit.
De ahí que se necesite una movilización popular para que tal medida pueda ser confirmada o rechazada por la población española, de la cual deriva todo el poder del Estado. Es importante que a los representantes se les recuerde este principio básico de cualquier democracia.

P.D. Pueden firmar la petición impulsada por Vicenç Navarro, que pide un referéndum para ratificar la reforma, aquí.

Entrevista al profesor Navarro en La Voz de Galicia

Entrevista realizada por La Voz de Galicia al profesor Navarro, 25 de agosto de 2011

1.- ¿Por qué se opone a la reforma de la Constitución para limitar el déficit?
No me opongo a reformas de la Constitución. Pero una reforma de tal envergadura, que afectará, sin duda, negativamente la calidad de vida y bienestar de la ciudadanía española, requiere una participación amplia de la población a través de un referéndum. Esta medida no es una medida menor. Es una medida semejante a la que el Partido Republicano de EEUU, controlado por la ultraderecha Tea Party, está proponiendo en el Congreso de EEUU. ES una medida que dificultará enormemente aumentar el gasto público social de España para corregir su enorme déficit. España es el país de la Unión Europea de los Quince que tiene el gasto público social por habitante más bajo. Este gasto es el que cubre las pensiones, la sanidad, la educación, los servicios domiciliarios a las personas con dependencia, las escuelas de infancia, los servicios sociales, y otros. Institucionalizar esta medida en la Constitución es hacer prácticamente imposible que se corrija ese déficit que existe en España en relación al promedio de la UE-15.

2.- ¿Por qué que debería someterse a referendo si la Constitución no lo exige?
La democracia es mucho más que votar cada cuatro años. Una democracia exige que la ciudadanía participe en aquellas decisiones que afectarán su vida. La medida que se está proponiendo no estaba en ninguno de los programas electorales de los partidos que han hecho este pacto. De ahí que la única manera en que el pueblo español puede expresarse sobre esta medida es a través de un referéndum. No puede ser que el ciudadano que ha votado a un partido que luego lleva a cabo una política que no estaba en su programa sólo tenga como posibilidad de responder y expresar su desagrado hasta la próxima elección, donde pueda abstenerse o votar por un partido distinto. Esto es tener una concepción muy limitada de la democracia.

3.- ¿A quién favorece y a quién perjudica la reforma?
Esta media favorece a los grandes grupos empresariales, financieros y gran patronal, que siempre se han opuesto a que el Estado del Bienestar en España alcance el nivel de desarrollo que se merece por el nivel de riqueza que tiene. España se gasta muy poco en su  Estado del Bienestar. España no es un país pobre. El PIB per capita es ya el 94% del promedio de la UE-15. El gasto público social por habitante, sin embargo, es sólo el 72% del promedio de la UE-15. Si en lugar del 72% fuera 94% del promedio de la UE-15, nos gastaríamos 66.000 millones de euros más en nuestro Estado del Bienestar. España tiene estos recursos. Lo que ocurre es que el Estado no los recoge. Y ello se debe primordialmente a que las grandes empresas, la banca, y las rentas superiores no están contribuyendo al Estado en la misma manera que sus homólogos en Europa lo están haciendo. O como la mayoría de ciudadanos ya están aportando, La mayoría de personas que trabajan y se les paga por nómina ya pagan unos impuestos semejantes a los que se pagan en el promedio de la Unión Europea. En cambio, la gente con grandes recursos paga muy poco al Estado. Y ello es consecuencia del enorme poder que las rentas superiores, la banca, y la gran patronal tienen sobre el Estado español, y de esto apenas se habla en los medios de información. Los sectores que salen perjudicados por esta propuesta son las clases populares, que utilizan los servicios del Estado del Bienestar. DE ahí la importancia de que se les consulte, porque el poder depende de la ciudadanía y de donde deriva el poder del Estado.

P.D. Pueden firmar la petición impulsada por Vicenç Navarro, que pide un referéndum para ratificar la reforma, aquí.

David Lizoain: El insoportable error del 0,4%

  http://lizoain.tumblr.com/post/9411564599/el-insoportable-error-del-0-4

La reforma de la constitución que se pretende hacer es un error tanto de forma como de fondo. Esta entrada pretende mostrar que limitar el déficit estructural del país al 0,4% mediante una ley orgánica también es una política radicalmente aberrante para una economía avanzada.

Este gráfico muestra el déficit estructural de los países del G-7 desde 1993 e incluye una proyección hasta el 2012.

Fuente: OECD

Como se puede ver, un déficit estructural superior al 0,4% es habitual. De hecho, en 20 años ni Francia, ni Italia, ni Japón han logrado un déficit inferior. Alemania, quien modificó su constitución al respecto, solo ha tenido un déficit estructural inferior al 0,4% un año de los últimos 20; los Estados Unidos lo ha tenido tres años, el Reino Unido cuatro, y Canadá destaca con doce años de un déficit estructural inferior al 0,4%. Logicamente, en 20 años, ni la zona euro ni el OCDE en su conjunto tuvieron un déficit estructural inferior al 0,4% ni un solo año. Una dato demoledor a este respecto.

Este gráfico muestra el déficit estructural de España durante los mismos años:

Fuente: OECD

España, por su parte, ya superó ese objetivo cinco veces en 20 años, batiendo a todos los países del G-7 salvo Canadá. Por lo tanto, pretender que España fije un limite de gasto para generar confianza es totalmente incoherente. Además, quien se preocupa por la carga de la deuda se acordará que la carga depende de otros factores relevantes, como el crecimiento del país y los tipos de interes.

El concepto del déficit estructural por si mismo tiene poco sentido macroeconomico, señala Nick Rowe, y abre la puerta al malabarismo contable. Un limite de 0,4% es arbitrario a la vez que dinamita la política fiscal, como explica Josep Borrell. La experiencia de las economías avanzadas muestra que es un objetivo irreal y contraproducente. 

Los actores implicados (gobierno y principal partido de la oposición) en esta reforma tan insensata se acabarán arrepintiendo de ella.

P.D. Pueden firmar la petición impulsada por Vicenç Navarro, que pide un referéndum para ratificar la reforma, aquí.

 

 

 

Pide un referéndum para ratificar la reforma de la Constitución: acción promovida por Vicenç Navarro

Una décima parte de los Diputados o de los Senadores puede solicitar un referéndum vinculante sobre el establecimiento de un límite al déficit público

El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho un anuncio inesperado este martes en el pleno extraordinario: reformar la Constitución para introducir un límite al déficit público.

El límite al déficit no es algo abstracto: es lo que va a determinar que tengas o no acceso a la educación o a la sanidad, entre otras muchas cosas. Limitar el déficit es limitar la inversión en la sociedad. Con esto, el Gobierno podrá dejar a personas como tú en la cuneta. Pero podemos detener esta iniciativa.

La Constitución no exige que esta modificación sea aprobada por referéndum vinculante. Para que los ciudadanos seamos consultados sobre esta cuestión fundamental que va a afectar al resto de nuestras vidas es necesario que una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras lo solicite tras su aprobación en el Congreso y el Senado.

Los ciudadanos debemos poder votar en un asunto tan fundamental como este. Pide a los Diputados y Senadores de todos los grupos políticos que se comprometan a solicitar la celebración del referéndum para su ratificación como permite la Constitución en su artículo 167.3.

Es muy importante que se movilice la población para que se exija que una medida de tal envergadura se vote en referéndum por la población española. Esta medida afectaría muy negativamente al Estado del Bienestar español que está hoy financiado predominantemente a nivel de las CCAA. Limitar su gasto implica limitar el poco desarrollado Estado del Bienestar.

Animo a mis amigos del movimiento 15-M, así como a todos los demócratas en España a que se movilicen. La democracia española es de las menos participativas de las existentes en la Unión Europea y es escasamente democrático que una medida de tal envergadura se apruebe por las Cortes Españolas sin haber sido consultado el pueblo español.

Esta medida puede significar un ataque frontal al Estado del Bienestar español que tiene uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos de la Unión Europea. Aunque se habla genéricamente de gasto público, la realidad es que este gasto constituye la mayoría del gasto público y los recortes que se han hecho han sido predominantemente en las pensiones y en el empleo de los servicios del Estado del Bienestar, tales como sanidad, educación, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, pensiones de vejez y otras, así como otros componentes del Estado del Bienestar.

Para más información: http://www.vnavarro.org/ 

AL FIRMAR LA PETICIÓN ESTARÁS ENVIANDO ESTA CARTA

DESTINATARIO: TODOS LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS DEL CONGRESO Y DEL SENADO

Señorías,

El Presidente ha anunciado su intención de promover la reforma constitucional para incluir un límite al déficit público.

Se trata de una modificación que de acuerdo con la Constitución Española no exige necesariamente la celebración de un referéndum vinculante.

Este asunto es de tal importancia y va a ser tan determinante para nuestro futuro que le pido que si esta modificación es finalmente aprobada por las cámaras, su grupo parlamentario se comprometa a solicitar que esta reforma sea sometida a referéndum para su ratificación tal y como recoge el artículo 167.3 de la Constitución Española.

Atentamente,

Manifestación antigilipollas: actuación policial 24 de agosto 2011 en Gandia.

video acampada 15M Gandia: http://www.youtube.com/watch?v=Es7rQfhYeVc

video las provincias: http://www.lasprovincias.es/20110825/comunitatvalenciana/ribera-costera/protesta-carga-policial-antitaurina-201108251007.html

Pulse para ver el video

noticia relacionada: https://alteatequieroverde.wordpress.com/2011/08/02/mocion-por-la-abolocion-de-las-corridas-de-toros-e-encierros-en-san-sebastian-de-los-reyes/#comment-258

Benoît XVI en Espagne, Ratzinger à la Puerta del Sol, le Mouvement du 15 Mai dans la rue

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Benoît XVI en Espagne, Ratzinger à la Puerta del Sol, le Mouvement du 15 Mai dans la rue
Juan Carlos Monedero
Traducido por  Manuel Talens
Editado por  Michèle Mialane

L’histoire nous montre que ceux qui font une fixation sur la foi en l’existence d’un être fort improbable ont l’habitude d’exterminer ceux qui croient à l’existence d’un être improbable… différent. Au tout début le péché n’était pas tant dans le fait de ne pas croire que dans celui de croire à la même chose avec des différences subtiles. C’est seulement avec le développement de la civilisation que le nombre d’athées a grandi et avec eux la quantité des candidats à l’échafaud, car aux hérétiques s’ajoutaient les incroyants et les sans-dieu. Rien d’étonnant si parfois les croyants se mettent d’accord pour achever l’ennemi commun et remettent à plus tard leurs divergences historiques. Après tout, pour un athée, cela ne change pas grand-chose d’être poignardé par un catholique, un Juif, un musulman ou un orthodoxe.

Bien que cela paraisse étrange, faire brûler ceux qui professent une religion différente est typique du processus de l’évolution, mais en même temps démontre que le fait d’avoir poursuivi le processus d’hominisation ne veut pas dire qu’on ait aussi achevé celui de l’humanisation. Quand l’homo sapiens a développé le langage, il a commencé à enterrer ses morts (aucune autre espèce ne le fait). Un regard sans passion sur le passé peut geler net le sourire de ceux qui n’osent pas se penser eux-mêmes comme un hasard de l’éternité. Qu’est-ce qui se passe quand les dieux sont tout sauf gentils ? Et si au lieu d’être une explication du mal les dieux étaient les gestionnaires du mal ?
Les Néandertaliens – ces prédécesseurs éteints qui laissèrent la place aux Cro-Magnon dont nous descendons, le pape inclus – rendaient déjà un culte aux morts, ce qui démontre qu’ils croyaient en une vie après la mort, sous une forme ou une autre, et en un quelconque responsable de cette auberge d’outre-tombe, mais ceci ne les empêcha de disparaître en tant qu’espèce. Quand une espèce humaine assez intelligente pour croire en les dieux disparaît, est-ce parce qu’elle n’est pas encore assez développée pour croire au vrai Dieu ? Et si c’était exact, quelles garanties aurait l’actuel homo sapiens – si brutal et arriéré – de ne pas être condamné à la même chose, abandonné par ces dieux auxquels il croit et de disparaître de la face de la terre ? Comme disait Isidore de Séville, « vis comme si tu devais mourir demain et étudie comme si tu devais vivre éternellement ».
RatzingerMoins une chose est crédible, plus elle exige de cérémonie. Couronner un roi réclame plus d’ostentation qu’introniser un président élu. Les juges sont tellement peu crédibles qu’ils doivent se déguiser. Une armée sans prisons où enfermer ceux qui mettent en question les galons est inimaginable. Et l’Église catholique préfère dépenser 50 millions d’euros pour faire du prosélytisme que d’envoyer cet argent dans la Corne d’Afrique. Si Jésus de Nazareth vivait de nos jours, il serait en Somalie, après avoir été excommunié par Rome. Mais le pape préfère l’Espagne. Et pour préparer sa visite Ratzinger a envoyé les Junge Katholiken prendre d’assaut la Puerta del Sol. Il aurait pu être beau de les voir vivre à Madrid (où des communautés solidement constituées s’emparent des rues). Mais il ne s’est passé comme ça. Les Junge Katholiken n’ont pas l’irrévérence de la jeunesse. Un jeune qui ne se pose pas des questions est né vieux. Le 17 août quelques-uns de ces jeunes catholiques, en sortant du MacDonald’s de la rue Arenal, ont essayé d’empêcher l’entrée de la marche laïque dans la Puerta del Sol. Mais les indignés connaissent fort bien le chemin. « Cette place appartient au pape », disaient les catholiques. Et les indignés, posant sur eux un regard indulgent, pensaient: « Quelle bande d’ignares ». Mais quand il s’agit de l’au-delà, qui est capable de trouver l’argument juste ?
Quelques jours auparavant le mouvement du 15-M avait discuté de la visite du pape. Comme d’habitude ses membres ont brillamment montré leur bon sens. Ils n’ont rien contre les croyances individuelles de personne, mais quelque chose contre une religion qui s’acharne à dire aux autres comment ils doivent se comporter et le fait avec de l’argent public. Voici le principal grief contre la visite en Espagne de l’ancien préfet de la Congrégation pour la doctrine de la foi (successeur administratif de la Sainte Inquisition). Mais il est bien évident qu’il y a d’autres objections.
En 1953 ce sont les USA et le Vatican qui ont cassé l’isolement international de la dictature franquiste, née de la défaite du gouvernement légal de la République. Les Ricains, en échange de bases militaires. L’Église, en échange de privilèges. C’était cette même Église catholique qui avait béni les canons de Franco, permis au dictateur d’entrer dans les cathédrales sous un baldaquin, mis son armée de curés au service de la délation, de la punition et la répression des républicains. La même Église qui n’a pas demandé pardon pour le génocide franquiste, appuyé par la hiérarchie catholique. C’est Ratzinger qui a recommandé aux pèlerins d’aller visiter la Vallée des Morts, le mausolée en l’honneur du fascisme construit en banlieue de Madrid par une main-d’œuvre républicaine esclave. Il est difficile de saluer Ratzinger avec gentillesse dans les rues de Madrid. On l’imagine faisant la salutation nazie.
Après la brève parenthèse du Concile Vatican II et de l’Église des pauvres voulue par Jean XXIII, Jean-Paul II et son bras armé le pape actuel Benoît XVI se sont obstinés à casser la colonne vertébrale de la théologie de la libération. Dans cette tâche de démolition de la plus grande rénovation entamée dans l’Église au cours des deux derniers siècles, ils ont pu compter sur l’aide des Légionnaires du Christ et de l’Opus Dei, ce dernier érigé en prélature personnelle. Faut-il rappeler que le fondateur des Légionnaires, le Père Maciel, était coupable de polygamie, pédérastie et corruption ? Faut-il rappeler que Monseigneur Escrivá de Balaguer a été un important supporteur de la dictature franquiste ? Ratzinger a été l’instigateur principal de l’occultation des délits de pédérastie à l’intérieur de l’église. Si dans l’Irlande démocratique on a mis en évidence plus de 25 000 cas d’abus d’enfants, que ne s’est-il pas passé sous la dictature en Espagne ? C’est seulement en 2010 que Benoît XVI a dénoncé le « crime atroce » de la pédérastie. Mais quand les autorités irlandaises ont voulu appliquer la même loi aux prêtres criminels qu’à n’importe quel civil, le pape a rappelé son ambassadeur en consultations, claire menace de rupture diplomatique. Les délits de l’église ont des tribunaux qui relèvent seulement de leur dieu.

Les Jungen Katholiken à Madrid

En Espagne, pays laïc, nous avons trop longtemps toléré les privilèges de l’église catholique. Des privilèges dans l’enseignement où l’école religieuse est financée avec l’argent public ; des privilèges dans la déclaration de revenus où l’on est invité à faire des dons à l’Église catholique (encore en 2011 !) ; des privilèges dans le financement des curés et dans leur présence dans les espaces publics ; des privilèges dans le financement d’activités de prosélytisme (comme l’actuel voyage du pape); des privilèges dans l’abandon de tâches de la part du Bureau du Procureur dans une multitude de délits : sexuels, immobiliers, bancaires, médiatiques, homophobes, patriarcaux, racistes ou d’autre sorte, commis par des membres du clergé. Ce sont des privilèges qui émanent d’un Concordat négocié avant l’actuelle Constitution et que sa teneur franquiste rend incompatible avec notre démocratie. Quand un groupe de fous qui accorde des qualités extrasensorielles à la patrie méprise la vie des autres, la loi le chasse des institutions et – même sans aucune preuve – interdit ses magazines et ses journaux. Alors pourquoi l’organe de presse de l’archevêque de Madrid peut-il se permettre le luxe de demander que le viol soit exclu du Code pénal ? Pourquoi cette incitation ecclésiastique au violdans un pays qui continue à assassiner des femmes n’est-elle pas traduite devant les tribunaux ?

La papamobile laïque du 15-M

Ratzinger vient à Madrid, la ville qui s’est réveillée, la ville qui demande à cette Europe si fatiguée de se réinventer. Au moins depuis Machiavel on ne croit plus au hasard. Le conservateur James Cameron impute les troubles à Londres à la « perte de valeurs » et non pas à la disparition des fondements égalitaires de la démocratie. Il reprend, bien qu’avec moins d’intelligence, l’argument de Daniel Bell dans Les contradictions culturelles du capitalisme (1976), une œuvre écrite pour apporter son grain de sable à la lutte entre lacrise de légitimité qui expliquait la gauche et la demande de gouvernabilité et réarmement moral-chrétien de la droite. Cette lutte va initier l’un des principaux débats à l’intérieur des démocraties européennes. Et l’une des principales batailles intellectuelles sera livrée à Madrid. Du côté du Vatican – et du national-catholicisme espagnol – elle essaiera de lancer la Reconquête religieuse depuis la capitale du royaume. Face à ces forces le 15-M continuera à réclamer une démocratie digne de ce nom, incompatible avec le règne obscur qui découle de la conception obscurantiste, autoritaire et réactionnaire du Vatican. La droite sait sur quoi elle doit miser. La charge policière du 17 août à la Puerta del Sol nous fait penser que le gouvernement du PSOE continue à marcher de travers. Si la social-démocratie, qui a perdu le nord depuis qu’elle a assumé la troisième voie, perd aussi le drapeau de la laïcité, que lui reste-t-il encore à perdre?

Continuons à réclamer la réinvention de presque tout.

Benedicto XVI en España, Ratzinger Y Jungen Katholiken en la Puerta del Sol, el 15-M en la calle…

¿Solución?: !!!RADICALIZACIÓN¡¡¡(alteatequieroverde)

 

 

videos violencia policial:  http://www.publico.es/espana/392160/la-violencia-policial-sale-a-la-luz

                                                                                          Dice la historia que es costumbre religiosa exterminar a los que, teniendo una misma fijación intelectual -consistente en creer en seres imaginarios o reales a los que se les suponen cualidades harto improbables-, atribuyen esos hechos extraordinarios a un ser de diferente filiación a la propia. El pecado no estaba inicialmente tanto en no creer, sino creer en lo mismo si bien con ligeras diferencias. Sólo con el desarrollo de la civilización fue que creció el número de ateos. Esto aumentó el abanico de ejecutables, pues además de los herejes, estaban los impíos y los sin dios. No es de extrañar que, a veces, se pongan de acuerdo los creyentes en acabar con el enemigo común, dejando para más tarde sus cuitas históricas. A fin de cuentas, a un ateo, ¿qué más le da que lo apuñale un católico, un judío, un islamista o un ortodoxo?

Aunque parezca extraño, hacer arder a los que profesan una religión diferente es propio del proceso evolutivo, aunque, al mismo tiempo, no deja de ser una señal clara de que no basta haber cumplido el proceso de hominización para dar también por completado el proceso de humanización. Cuando el homo sapiens desarrolló el lenguaje, empezó a enterrar a los muertos (cosa que no hace ninguna otra especie). Una mirada fría sobre el pasado puede helar la sonrisa a los que no se atreven a pensarse como un azar de la eternidad. ¿Qué ocurre cuando los dioses son todo menos bondadosos?¿Si en vez de ser una explicación para el mal son los gerentes del mal?

Ya los neandertales, ese antepasado extinguido -que dejó paso a los cromagnones de donde los actuales humanos, incluido el Papa, provenimos -, rendían culto a los muertos. Lo que significa que pensaban en algún tipo de vida después de la muerte y en algún responsable de esa hospedería de ultratumba. Y sin embargo, desaparecieron como especie. Cuando toda una especie humana tan inteligente como para creer en dioses desaparece ¿es porque aún no está lo suficientemente desarrollada como para creer en el dios verdadero? Y si eso fuera así, ¿qué garantías hay de que el actual homo sapiens, que tantas señales ha dado de brutalidad y atraso, no esté condenada a lo mismo, de manera que esos dioses en los que cree la abandonen y la hagan desaparecer del mundo? Como decía Isidoro de Sevilla, vive como si fueras a morir mañana y estudia como si fueras a vivir eternamente.

Cuanto menos creíble es algo, más prosopopeya necesita. Coronar a un rey reclama más boato que colgarle la banda a un presidente electo. Los jueces son tan poco creíbles que tienen que disfrazarse. No es pensable un ejército sin calabozos donde encerrar a los que pongan en cuestión los galones. Y la iglesia católica prefiere gastarse 50 millones de euros en proselitismo antes que mandar ese dinero al cuerno de África. Jesucristo, de vivir ahora, estaría en Somalia. Aunque antes lo hubieran excomulgado en Roma. El Papa, por el contrario, prefiere España. Y para preparar su visita, Ratzinger mandó a los Jungen Katholiken a tomar la Puerta del Sol. Podría haber sido hermoso verlos vivir en Madrid (comunidades bien trabadas haciendo las calles suyas). Pero no ha sido así. Les falta la irreverencia de los jóvenes. Un joven que no se hace preguntas ha nacido viejo. Algunos de estos jóvenes católicos, después de salir del MacDonalds de la calle Arenal, han intentado impedir que la marcha laica entrara en Sol. Pero los indignados se habían aprendido el camino. “Esta Plaza/es del Papa”, decían los católicos. Y los indignados, mirándoles con clemencia, pensaban: “ignorantes”. Aunque, con las cosas del más allá ¿quién encuentra el argumento certero?

Días antes, dentro del 15-M se discutió la visita del Papa. Como suele ser común, el movimiento destacó por su sensatez. No tiene nada contra las creencias individuales de nadie, pero sí contra una religión que quiere decirle a los demás cómo tienen que comportarse. Y, además, con dinero público. Esa es, principalmente, la queja contra la visita del antiguo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (continuadora administrativa de la Santa Inquisición). Aunque es evidente que hay más razones.

En 1953, fueron los Estados Unidos y el Vaticano los que rompieron el aislamiento internacional de la dictadura franquista, nacida de la derrota del gobierno constitucional de la República. Los gringos, a cambio de bases militares. La iglesia, a cambio de privilegios. Fue la misma iglesia católica que bendijo los cañones de Franco, la que permitía al dictador entrar en las catedrales bajo palio, la que puso a su cuerpo de curas y sacerdotes al servicio de la delación, del castigo y de la represión de los republicanos y republicanas. La misma iglesia que no ha pedido perdón por el genocidio franquista apoyado por la jerarquía católica. Ha sido Ratzinger quien ha recomendado a los peregrinos visitar el Valle de los caídos, mausoleo en honor al fascismo levantado por mano de obra esclava republicana. Difícil saludarlo con amabilidad por las calles de Madrid. Uno se lo imagina todo el rato haciendo el saludo nazi.

Tras el breve paréntesis del Concilio Vaticano II y la iglesia de los pobres alentada por Juan XXIII, Juan Pablo II, y su brazo armado, el actual Papa Benedicto XVI, se dedicaron a romperle la columna vertebral a la teología de la liberación. En esa tarea de demolición de la mayor renovación de la iglesia en los últimos dos siglos, se apoyaron en los legionarios de Cristo y en el Opus Dei, elevado éste último a Prelatura Personal. ¿Hace falta recordar que el fundador de los legionarios, el Padre Maciel, fue responsable de poligamia, pederastia y corrupción? ¿Hace falta recordar que Monseñor Escrivá de Balaguer fue un importante sostén de la dictadura franquista? Ratzinger fue el principal instigador del ocultamiento de los delitos de pederastia dentro de la iglesia. Si en la democrática Irlanda se han evidenciado más de 25.000 casos de abusos a menores ¿qué no habrá ocurrido bajo la dictadura en España? Sólo en 2010, Benedicto XVI denunció el “crimen atroz” de la pederastia. Pero cuando las autoridades irlandesas quisieron aplicar a los sacerdotes criminales la misma ley que a cualquier otro civil, el Papa mandó a consultas a su embajador, amenaza clara de ruptura de relaciones diplomáticas. Los delitos de la iglesia tienen tribunales que sólo competen a su dios.

En España llevamos demasiado tiempo soportando los privilegios de la iglesia católica, pese a ser España un país laico. Privilegios en la enseñanza, donde con dinero público se financia una escuela religiosa; privilegios en la declaración de la renta, donde se invita a dedicar el capítulo social (¡aún en 2011!) a la iglesia católica; privilegios en la financiación de curas y en su presencia en espacios públicos; privilegios en la financiación de actividades de proselitismo (como el actual viaje); privilegios en la dejación de tareas por parte de la fiscalía en multitud de delitos, sexuales, inmobiliarios, bancarios, mediáticos, homofóbicos, patriarcales, racistas o de otro tipo cometidos por miembros del clero. Privilegios que emanan de un Concordato negociado antes de la Constitución y cuya condición franquista lo hace incompatible con nuestra democracia. Cuando un grupo de locos que otorga a la patria cualidades extrasensoriales desprecia la vida de otros, la ley les saca de las instituciones y cierra, incluso sin pruebas, sus revistas y periódicos. ¿Y por qué puede permitirse el órgano de prensa del arzobispo de Madrid el lujo de pedir que la violación salga del código penal? ¿Por qué esta invitación eclesiástica a los violadores, en un país que sigue asesinando mujeres, no tiene persecución penal?

Ratzinger viene a Madrid que es la ciudad que ha despertado. La ciudad que está contando a la cansada Europa que tiene que reinventarse. Al menos desde Maquiavelo, uno no cree en las casualidades.  El conservador Cameron echa las culpas de los disturbios en Londres a la “pérdida de valores”. No a la ruptura de las bases igualitarias de la democracia. Repite, aunque con menos inteligencia, el argumento de Daniel Bell en Las contradicciones culturales del capitalismo (1976), una obra que venía a aportar su granito de arena a la lucha entre la crisis de legitimidad que explicaba la izquierda y la petición degobernabilidad y reclamación de rearme moral-cristiano de la derecha. Esa batalla va a concitar uno de los principales debates dentro de las democracias europeas. Y una de las principales batallas intelectuales se va a librar en Madrid. Por parte del Vaticano –y del nacional-catolicismo español- se va a intentar levantar la Reconquista religiosa desde la capital del reino. El 15-M, enfrente,  va a seguir reclamando una democracia que merezca ese nombre, y que es incompatible con el reino oscuro que significa la concepción oscurantista, autoritaria y reaccionaria del Vaticano. La derecha tiene clara su apuesta. La carga policial en la Puerta del Sol hace pensar que el gobierno sigue dando tumbos. Si la socialdemocracia, desnortada desde que asumió la tercera vía, pierde la bandera del laicismo ¿qué le queda?

Más motivos para seguir reclamando la reinvención de casi todo.