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Archivos diarios: 1 octubre, 2011

Alemania: ¡Una bomba!:185% del Pib = la enorme deuda oculta…

noticia relacionada con:https://alteatequieroverde.wordpress.com/2011/09/30/viernes-30092011-el-euro-esta-practicamente-muerto/

Cuando os decimos que el €uro está prácticamente muerto, hay muchas personas para reírse y poner en duda la validez de la solvencia de nuestras informaciones que no provienen de las fuentes desinformadoras habituales que las ocultan….ahorra que se traguen  esta que no proviene nada menos que del muy respetable diario de noticias económicas alemán handelsblatt del 23 de septiembre 2011.

Handelsblatt 23 September 2011

"La verdad"

” La verdad “, titula el Handelsblatt , que acaba así con la supuesta moderación del estado alemán, apoyandose en cifras vertiginosas. , la deuda alemana en 2011 fue oficialmente de 2 000 millones de de€uro. 

La deuda alemana es de 2000 millones de €uros, dicen . Pero solo es una media verdad, porque la mayor parte de los gastos de los jubilados, de los enfermos y de las personas dependientes no se incluyen en el cálculo. Según las nuevas cifras, la deuda real es de 5000 millones de €uros suplementarios.

Alemania estaría endeudada por una suma igual al 185% de su producto interno bruto, y no del 83% como anunció oficialmente. En comparación, de la deuda griega es del el 186% del PIB en 2012 , y la deuda italiana es ahora del 120% . El umbral crítico más allá del cual la deuda aplasta el crecimiento es el 90%. 

Desde que llegó al poder en el 2005, Angela Merkel, ” ha creado mucho más nueva deuda que todos los cancilleres de las últimas cuatro décadas juntos “, dice el economista en jefe del diario de negocios Handelsblatt. “Estos 7.000 millones de euros son un cheque sin fondos que firmamos y que nuestros hijos y nietos pagarán. “(Fuente: ” Handelsblatt “, 23/09/2011 – Polemia)  leer la noticia en alemán en:http://www.youkioske.com/prensa-europea/handelsblatt-23-september%C2%A02011-/                       mismo articulo en: http://www.presseurop.eu/es/content/news-brief-cover/982531-la-enorme-deuda-oculta-de-alemania

 

Los galos solo tenían miedo de que el cielo les cayese sobre sus cabezas …

 El 8 de noviembre de 2011, un asteroide de 175 metros de diámetro pasará a tan solo  0.8LD, o 0,8 × 384,401 = 307,520 kilometros de la Tierra. Eimpacto con este asteroide hubiera creado un cráter de 3,5 kilometros de diámetro … Tenga en cuenta la frecuencia inusual de encuentros cercanos en las últimas semanas.

 

El "cazador" de asteroide (LINEAR)

 

Suiza, 23 septiembre 2011: Bisfenol A: nuevas sospechas …

Pagina de la Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne :http://actu.epfl.ch/news/bisphenol-a-nouvelles-suspicions/

23/09/11 - El trabajo de la profesora Cathrin Brisken, ISREC Instituto (Facultad de Ciencias de la Vida EPFL), del doctor Jacques de Rougemont (Plataforma Tecnológica de Bioinformática y Bioestadística, EPFL) y de sus colegas dan relieve a las consecuencias de la exposición perinatal a bisfenol A. ..

El bisfenol A [BPA, 2,2-bis (hidroxifenil) propano], desarrollado originalmente como un componente de la síntesis de estrógenos, es actualmente una de las moléculas más utilizadas por la industria química para la producción de policarbonatos y muchos resinas; entra incluso en la composición de todo tipo de plástico alimentario. Sin embargo, durante muchos años, el análisis ha demostrado que el bisfenol A está presente en los fluidos corporales de más del 90% de la población mundial. Un grupo de investigadores internacionales, entre ellos el profesor Cathrin Brisken (ISREC Instituto de la Facultad de Ciencias de la Vida EPFL) y el Dr. Jacques Rougemont (responsable de la Plataforma Tecnológica de Bioinformática y Bioestadística de la Facultad SV) han demostrado que la exposición al bisfenol A (BPA), perinatal podría actuar como un disruptor endocrino y aumenta el riesgo de cáncer de mama.

Noticiero, TSR1, 29 de septiembre 2011 : Introducción sobre el tema y me nterview profesor.Brisken - Entrevista con el profesor. André-Pascal Sappino, el cáncer

Publicación:. Ayyakkannu Ayyanan et al Endocrinología molecular, doi: 10.1210/me.2011-1129 (2011)

 

Bisfenol A: veneno incluso en dosis bajas

noticia relacionada con: https://alteatequieroverde.wordpress.com/2011/10/01/francia-hacia-la-prohibicion-total-del-bisfenol-a/ 

y con:

https://alteatequieroverde.wordpress.com/2011/10/01/el-bisfenol-a-se-esconde-en-todas-partes/

Un informe de la Agencia de Salud Francesa dice que es en efecto tóxico, incluso a dosis bajas.

Latas, latas o juguetes de los niños y mordedores para bebés: muchos productos que contienen bisfenol A, la sustancia nociva que puede causar infertilidad y malformaciones congénitas graves. Un informe publicado el martes por la ANSES , la agencia de salud de Francia, determina que la limitación de la exposición de mujeres embarazadas y niños de este producto es un objetivo “prioritario”. La Agencia también señala que el bisfenol A que ya está prohibida en los biberones , tiene efectos “probado en animales y se sospecha en los seres humanos.”

Hace un año, la agencia europea para la seguridad alimentaria pensaba que el producto no era peligroso y que no había necesidad de cambiar la dosis diaria admisible, la tarde de 0,05 mg / kg de peso corporal. Y la Organización Mundial de la Salud dictaminó en noviembre pasado que era “prematuro” adoptar medidas de protección.

Productos de la vida cotidiana

Sin embargo, la sustancia, según el informe, se encuentra en “cerca de sesenta sectores de la industria”. De esta manera se encuentran en productos de uso cotidiano, tales como latas, latas o recipientes de plástico para calentar alimentos en el microondas y hervidor de agua. Un hallazgo preocupante, especialmente cuando se sabe que el bisfenol A  contamina más cuando se calienta.

Y estos productos pueden contaminar los niños y las mujeres embarazadas, que tienen más probabilidades de ser afectados. Anses cuenta que los efectos del Bisfenol A son “probados en animales” – un estudio de EE.UU. encontró el efecto en ratones - “. y sospechosos en los seres humanos”. La nocividad del producto se activaría a “niveles muy bajos de exposición” a “dosis notablemente por debajo de los niveles de referencias utilizadas con fines reglamentarios.”

 leer noticia relacionada con: https://alteatequieroverde.wordpress.com/2011/10/01/francia-hacia-la-prohibicion-total-del-bisfenol-a/ 

y con:

https://alteatequieroverde.wordpress.com/2011/10/01/el-bisfenol-a-se-esconde-en-todas-partes/

 

 

 

El bisfenol A se esconde en todas partes

 noticia relacionada con:https://alteatequieroverde.wordpress.com/2011/10/01/francia-hacia-la-prohibicion-total-del-bisfenol-a/Los símbolos colocados en recipientes u objetos que se pueden evitar siempre que sea posible BPA

                                    ¡A por el bisfenol A!

Un informe de la agencia de salud francés, publicado el martes, confirmó la peligrosidad de esta sustancia , incluso a dosis bajas. Considerado como un disruptor endocrino, es decir, como un producto que puede dañar las funciones de reproducción, el bisfenol A puede causar defectos de nacimiento así como la infertilidad . Como el amianto, el BPA es omnipresente en los objetos de la vida cotidiana.¿Qué es? ¿Dónde puedo encontrarlo exactamente? Y sobre todo es posible reemplazarlo? 

                          Un ingrediente clave en la fabricación de plástico. 

el policarbonato utiliza casi el 70% de la producción total de este compuesto químico descubierto en el siglo 19, (según con el sitio de noticias dedicado a bisfenol Europea .)

El bisfenol A hace el plástico irrompible, pero también resistente a temperaturas entre 40 y 145ºC. Por eso su uso en la fabricación de cristales para las gafas, los equipos médicos y otros bienes de consumo.

Es también un ingrediente en las resinas epoxi que permiten, en particular, evitar la corrosión. Estas resinas son resistentes a muchos productos químicos y tienen la ventaja de una muy buena adherencia a muchas superficies. Por lo tanto, se encuentran en las latas y latas de alimentos, los empastes dentales, pero también en la industria automotriz y marino.

                          ¿Dónde puedo encontrarlo? 

Aquí es donde duele. Hay en casi todas partes : las botellas reutilizables, biberones , vasos, utensilios, recipientes desechables para el almacenamiento de los alimentos … Sino también CDs, DVDs, vidrio de seguridad, gafas de seguridad y escudos, cascos, gafas de sol, botellas de agua reutilizables, hervidores eléctricos, enchufes e interruptores, cajas de aparatos electrónicos, teléfonos móviles, cámaras y secadores de pelo, computadoras, televisores, máquinas de café …

En cuanto a las resinas epoxi, se utilizan en la fabricación de cascos de los buques, revestimientos de tanques, herramientas y equipos de jardinería, piezas y pinturas para automóviles, muebles en acero, revestimiento de suelos, latas de bebida, latas de conserva, tubos, adhesivos, tintas de imprenta … 

                                           ¿Cómo evitar el bisfenol A? 

Si desea cazarlo busca el símbolo de reciclaje EPS! Recipientes u objetos que tienen un pequeño triángulo que contiene un número que identifica un tipo de plástico. Los que deben evitarse son de PVC cuyo signo es de 3 o V o PV y policarbonato, PC o 7.

Los plásticos más seguros en términos de Bisfenol A son de tereftalato de polietileno o PETE (1), polietileno de alta densidad o HDPE (2), el polietileno de baja densidad o polietileno de baja densidad (4) y el polipropileno o el PP (5) .

Elija enlatado en vidrio en lugar de latas de metal. Evite calentar los alimentos en sus envases de plástico. Envuelva los alimentos en cajas de almacenamiento de tipo Tupperware cuando están fríos.

                                   El bisfenol A desaparecerá un día? 

ver: https://alteatequieroverde.wordpress.com/2011/10/01/francia-hacia-la-prohibicion-total-del-bisfenol-a/

En cuanto a los fabricantes de alimentos que dicen estar “sorprendido” por el informe del Anses, dijeron que iban a trabajar en alternativas al Bisfenol A. Lo único malo, el retraso. Según ellos, hace falta tres años para encontrar una alternativa.

 

Francia: hacia la prohibición total del bisfenol A

La Comisión de Asuntos Sociales aprobó una ley propuesta por los socialista.

Pocas abstenciones en el lado de la UMP (derecha), pero sin voto “en contra”. Por lo tanto, la Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea votó el miércoles una ley que prohíba el uso del Bisfenol A en todos los envases de alimentos para el año 2014. Un primer logro, en lo que todavía se ve como un proceso parlamentario largo.

Para Gerard Bapt diputado PS ( Partido socialista) , este “gran paso adelante ha sido posible” por la publicación el martes de un alarmante informe de la Agencia de Seguridad Alimentaria que juzga obligado sustituir “sin demora” el bisfenol A, utilizado para hacer muchos plásticos, sobre todo en los materiales en contacto con los alimentos.

Se suprimirá absolutamente todo el Bisfenol A 

Desde 2010, las botellas que contienen bisfenol A ya están prohibidas .Con este nuevo proyecto, la fabricación, importación, exportación y comercialización de todos los envases de alimentos con el bisfenol A ahora estaría prohibida.

El momento de la entrada en vigor de la propuesta, esta fijada al 1 de enero de 2014 tiene con el fin de permitir “a los fabricantes de desarrollar alternativas al bisfenol A y a los científicos para demostrar su seguridad, tal como recomienda el informe del Anses publicado el martes “, dijo el ponente socialista de la propuesta, Michèle Delaunay.

El proyecto de ley será discutido en sesión pública el Jueves, 06 de octubre y será votada por la Asamblea Nacional el 12 de octubre. 

 

Entrevista a Carlos Taibo en Noticias de Guipúzcoa: el consumismo potencia un modo de vida esclavo que nos hace creer que somos felices.

El consumismo potencia un modo de vida esclavo que nos hace creer que somos felices

Posted: 28 Sep 2011 07:59 AM PDT

Entrevista a Carlos Taibo en Noticias de GuipúzcoaEl profesor y escritor Carlos Taibo (Madrid, 1956) habla sobre decrecimiento, un movimiento que va cobrando más fuerza entre personas de diversos perfiles que plantean alternativas a un sistema capitalista que ven obsoleto e inhumano.

Escribe muchos libros, casi uno por año. ¿Investiga mucho o está inspirado por la locura que nos rodea? 


Bueno, he escrito muchos, pero bastante relacionados entre sí, o son reediciones, o reelaboraciones de materiales viejos… Recientemente recopilé artículos del año pasado que beben de la discusión sobre las pensiones, la conducta de los sindicatos, la huelga, el plan de ajuste, etc. Ahora acaba de salir El decrecimiento explicado con sencillez (Catarata), es un librito de 130 páginas.¿Con él pretende acercar más sus teorías a todo el mundo?


Sí, está pensado para gente que aspira a acceder a algo complejo de la mano de argumentos más sencillos.

Parece que muchos caminos llevan a Roma, relacionados entre sí, como los bancos de tiempo, autoproducción, cooperativas de consumo… a la par del decrecentismo.


En realidad lo que llamamos decrecimiento no es una cosa nueva. Es el producto de un amasijo de movimientos e iniciativas que tienen ya un lapsus temporal bastante prolongado. Pero es verdad que el decrecimiento bebe de muchos de esos movimientos que mencionas, y de manera más precisa de la idea de que cada vez es más urgente generar espacios autónomos en los cuales no dominen las reglas de los sistemas que padecemos. Creo que es una vieja idea de cariz libertario, anarquizante.

Precisamente en 2010 publicó Libertari@s. ¿La anarquía sería la fórmula más total para sentirse libre?


En ese libro recogí el adjetivo libertario, aunque la mayor parte de las fuentes de ese pensamiento son anarquistas o anarquizantes. Lo de libertario me parece más interesante porque no reclama una adhesión ideológico-doctrinal. Hay gentes que deciden apostar con descaro por la democracia de base, por la autogestión, que recelan de la delegación del poder, que cuestionan las jerarquías, sin haber leído a Bakunin.

Muchas voces dijeron al desencadenarse esta crisis económica que el sistema capitalista está obsoleto, pero no parece que la clase dirigente esté aplicando otras metodologías. ¿Eso nos aboca a reincidir, en crisis cíclicas?


En efecto. Hay problemas, pero para resolverlos se aplican las mismas terapias que nos condujeron a ellos, con un escenario en términos ético-morales indefendible. Alguien podría decir “bueno, es que hay que reducir el gasto público en sanidad y educación porque es muy alto”. No, la mayoría pensamos que es muy bajo, lo que ocurre es que hay que tapar los agujeros que han dejado las operaciones de especulación financiera, bursátil, inmobiliaria registradas en los últimos diez años. Cuando hay beneficios, se privatizan; cuando llegan las pérdidas, en cambio, las pérdidas se socializan.

Televisiones y móviles que se estropean deliberadamente, eficiencia anulada por el consumo… Este sistema es demencial. 


Sí, hay una maquinaria para engañarnos, la obsolescencia programada, pero es llamativo que la aceptemos resignados. Nuestros gobernantes no están interesados en frenar esos abusos y las propias asociaciones de consumidores no les prestan particular atención. Por otra parte, cualquiera convendrá que es preferible que utilicemos coches menos contaminantes, pero claro, hay que preguntarse si su elaboración es tan gravosa como la de los convencionales. Y más allá: tenemos que responder si precisamos objetivamente de coches. El primer paso será no utilizarlos, y de hacerlo, que sean lo más ecológicos posibles.

Las armas y las nuevas tecnologías se sofistican mientras miles de personas mueren por desnutrición…


Lo que estamos discutiendo son las presuntas virtudes del crecimiento económico. Decimos que no genera necesariamente cohesión social, que tampoco se traduce en creación de empleo, que aboca en muchas ocasiones a agresiones medioambientales irreversibles, que en los países ricos se asienta en el expolio de los recursos humanos y materiales de los países pobres y en el terreno individual potencia un modo de vida esclavo que nos hace pensar que seremos más felices cuantas más horas trabajemos y más bienes consumamos. Disponemos de 20 años lamentables para demostrar que eso no resuelve el escenario de exclusión y pobreza que comentas y nos sitúa ante un abismo medioambiental.

¿Cómo nos salvaría el decrecimiento de los expolios de recursos y las abismales diferencias entre clases? 


Creo que está logrando poner en el mapa una actitud cada vez más recelosa hacia las promesas que nos hacen los dirigentes políticos, los economistas y la abrumadora mayoría de los sindicalistas. De forma más precisa, habría que reducir la actividad productiva; en su caso, clausurarla (del automóvil, la militar, la publicidad…). Alguien replicará de inmediato: “Si hacemos eso generaremos millones de parados en la UE”. ¿Cómo encarar ese innegable problema? Echaremos mano de dos fórmulas. Una, propiciaremos el desarrollo de las actividades económicas relacionadas con la atención de las necesidades sociales insatisfechas y el respeto del medio natural. Dos, en los sectores económicos convencionales que persistan procederemos a repartir el trabajo. ¿Cuál será la secuela? Trabajaremos muchas menos horas, dispondremos de mucho más tiempo libre y reduciremos nuestros a menudo hilarantes y estúpidos niveles de consumo.

En un mundo dominado por la codicia, eso es difícil. 


Sí, aunque hay partes vírgenes en nuestra cabeza que convenientemente estimuladas conducen a conductas distintas. Otorgar primacía a la vida social frente a la lógica frenética de la producción, del consumo; establecer rentas básicas de ciudadanía; recuperar la vida local, frente a la globalización desbocada; restaurar formas de democracia directa y autogestión, y en el terreno individual, pronunciarnos en provecho de la sencillez, la sobriedad. Aunque este no es un proyecto que invite a la infelicidad, hablamos de un incremento sustancial de las relaciones sexuales en una primacía de una vida social alejada del consumo.

Haz el amor y no la guerra, ¿no?


Sí, precisamente la vida que tenemos hoy está marcada por el blanco y negro, pretendemos ampliar el espectro del arco iris.

¿En sus clases en la UAM suele introducir estos términos? 


No, porque allí de lo que hablo es una cosa mucho más convencional y técnica, de partidos, de burocracias, de elecciones. En algún caso se presta, pero por lo general la disciplina va por otros caminos.

Pero, ¿sus alumnos se interesan por ello?


Hay una minoría que se interesa, sí.

¿Qué le gustaría transmitir>?

(Medita) Me gustaría transmitir la idea de que lo del decrecimiento es un proyecto provocador, original y que tiene respuestas objetivas a muchos de los problemas que debemos afrontar en este escenario de crisis, frente a lo que es común en los discursos oficiales, que me parece que no hacen otra cosa que volver una y otra vez sobre sí mismos y sus miserias. Creo que no deja indiferente, y que abre un horizonte de reflexión que es cada día más urgente.

 

Se pospone SPICE, manipulación de la estratósfera; Parlamento Europeo señala su oposición a la geoingeniería

- Se corta el flujo del experimento británico de geoingeniería

- Parlamento Europeo señala su oposición a la manipulación planetaria

Los opositores a la geoingeniería del planeta tenemos dos razones para celebrar esta semana.

En primer lugar, el Grupo ETC recibió la información de que científicos del Reino Unido, en medio de controvertidas discusiones, pospondrán las pruebas del experimento SPICE, un mecanismo diseñado para disparar dióxido de sulfuro a la estratósfera con el fin de, teóricamente, enfriar el planeta. Dicho experimento estaba planeado para ocurrir en unas dos semanas. El lunes pasado, más de 50 organizaciones de diferentes países, enviaron una carta abierta al gobierno de Reino Unido, a los consejos de investigación y a los científicos involucrados, expresando su rechazo al experimento. (La recolección de firmas de organizaciones e individuos sigue abierta). No se ha hecho ningún anuncio formal de la decisión y aún faltan por aclarar detalles, pero la falta de consulta previa a los diversos “grupos de interés” sería la causa formal de posponer el experimento. Seguramente, la falta de apoyo de la opinión pública ha sido un factor decisivo.

En segundo lugar, el Parlamento Europeo reunido en Estrasburgo adoptó el 29 de septiembre una resolución expresando “oposición a las propuestas para la geoingeniería a gran escala” [1] —primera vez que la legislatura europea comenta sobre la materia. La resolución es parte de la construcción de una plataforma común de la Unión Europea rumbo a la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20). La resolución también llamó al establecimiento de “la capacidad, dentro del sistema de Naciones Unidas, para monitorear, evaluar y brindar información acerca de nuevas tecnologías”.[2] De esta forma, el Parlamento Europeo hace eco de los llamados recientes de la sociedad civil que enfatizan la necesidad crucial de una fuerte participación en la evaluación de las tecnologías por parte de los movimientos sociales y la sociedad civil, especialmente los pueblos y comunidades potencialmente afectados. 

El Grupo ETC, que inició la campaña internacional contra este experimento, recibió la noticia con cautela. Diana Bronson, del Grupo ETC, advirtió, “es buenos ver que los geoingenieros pongan freno a sus actividades y reconozcan la necesidad de hacer consultas. Sin embargo, es necesario aclarar que quiere decir “consultar a los grupos de interés” cuando hablamos de rediseñar el planeta: todos los pueblos y todos los gobiernos deben participar en ese tipo de decisión, y el único foro legal para esa toma de decisiones es la Organización de Naciones Unidas.”

Al comentar sobre la resolución del Parlamento Europeo, el director del Grupo ETC, Pat Mooney, agregó: “Nos anima el que miembros del Parlamento Europeo hayan puesto el asunto de la geoingeniería para debatirlo en la cumbre de Río+20. Ningún experimento de geoingeniería deber llevarse a cabo antes de que tenga lugar un debate global sobre el tema.

 

 

El decrecimiento ha de ser anticapitalista y organizarse de abajo arriba

Enric Llopis - Rebelión

En 1978 nace Aviat, la primera asociación ecologista de la ciudad de Valencia. Julio García Camarero –ingeniero técnico forestal y doctor en Geografía- es uno de sus fundadores. Tres décadas después, dedica buena parte de su tiempo a divulgar una idea en la que cree firmemente: el decrecimiento. Lo hace mediante charlas y conferencias, y con una trilogía de libros de la que ya ha publicado dos (“El crecimiento mata y genera crisis Terminal” (2009) y “El decrecimiento feliz y el desarrollo humano” (2010), ambos editados por “Los libros de la Catarata”) y trabaja en un tercero: “El crecimiento mesurado y el desarrollo humano del sur”. García Camarero defiende un decrecimiento compatible con el marxismo, construido de manera horizontal y abiertamente anticapitalista.

¿Qué novedades plantea el decrecimiento respecto al ecologismo tradicional? 


Pienso que el fundamento del ecologismo es, en términos generales, observar y denunciar los males que se producen sobre la naturaleza, pero sin detenerse demasiado en considerar las causas, esto es, la explotación del hombre por el hombre, lo que lleva implícito además la explotación de la naturaleza por el hombre. Por esta razón, porque incluye estas premisas, el marxismo me ha interesado siempre. El ecologismo ha criticado muchas veces al marxismo por excesivamente obrerista y productivista, en ocasiones con razón. Pero personalmente defiendo un decrecimiento conectado con el marxismo, que elimine la explotación del hombre por el hombre, el trabajo enajenado, el consumismo y el productivismo. Estas ideas pueden encontrarse en el pensamiento de Marx.Apuesta por un decrecimiento compatible con el marxismo. ¿También con la socialdemocracia y sindicatos al estilo de CCOO y UGT? 


Decrecimiento y socialdemocracia no son compatibles. La socialdemocracia propende al productivismo. En cuanto a los sindicatos, podrían realizar una gran labor para implantar las ideas decrecentistas, pero siempre unos sindicatos que actúen de modo diferente a cómo lo hacen CCOO y UGT. Opino que, en lugar de reivindicar incrementos salariales para aumentar el consumo, deberían apostar por una reducción de la jornada laboral, con el horizonte de que el trabajo se convierta en actividad voluntaria y creativa. Que tenga como fin la realización personal y la calidad de vida de las personas. Valdrían los sindicatos que defendieran estos principios.

Algunas objeciones al decrecimiento. Hay quien subraya que no critica de manera suficiente la propiedad privada de los medios de producción 


Es cierto que hay corrientes anglosajonas que ponen el acento en la retirada al campo o a los pueblos, e incluso subrayan vías místicas. Pero una parte significativa de autores sí que realizan esta crítica a la propiedad privada de los medios de producción. La denuncia está implícita cuando se señala que, como mínimo, el 50% de lo que consumimos son pseudonecesidades, dictadas en buena medida por las modas. Y también cuando se critica la obsolescencia programada, es decir, la producción de objetos perecederos a corto plazo con el fin único de que la maquinaria capitalista no deje de funcionar.

También puede objetarse que el decrecimiento puede postularse en los países ricos (en los que hay crecimiento económico) pero no en la periferia del sistema. 


Trabajo en estos momentos en un libro que lleva por título “El crecimiento mesurado”. Este sería el concepto idóneo que, en mi opinión, debería aplicarse en los países del sur. Un crecimiento que garantice unos mínimos de calidad de vida sin cometer los mismos errores que en occidente. Se materializaría en centros de enseñanza, hospitales y todas aquellas infraestructuras que sienten las bases para un desarrollo humano.

En uno de sus libros ha abogado por un “decrecimiento feliz”. ¿Sobre qué premisas? 


En primer lugar, formulo una distinción entre dos tipos de decrecimiento, que califico como “feliz” e “infeliz”. Este último es el que vemos hoy, con los recortes en sanidad, educación y pensiones en el contexto de la actual crisis. Por el contrario, el decrecimiento “feliz” pretende superar la insatisfacción que genera el consumismo y se vincula además al desarrollo humano. Esta idea no es mía, la desarrolla Manfred Max Neef en el libro “El desarrollo a escala humana”. Este autor explica básicamente que la felicidad consiste en satisfacer las necesidades básicas del ser humano, y distingue 9: afecto, subsistencia, protección, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad y libertad.

Un concepto clave para las teorías del decrecimiento es la “huella ecológica” 


En efecto. Es el cociente de la división entre la superficie productiva del planeta y el número de personas que lo habitan. El resultado es 1,8 hectáreas por persona. O, lo que es lo mismo, la “huella ecológica” por persona que es capaz de soportar el planeta. Si se supera, se produce un deterioro grave de la naturaleza. Y actualmente la media es de 2,2 hectáreas por persona. Ahora bien, la “huella ecológica” no se distribuye de manera homogénea: la de un ciudadano medio de Estados Unidos es de 5 hectáreas; la de un español, 3 hectáreas; y la de un indio, 0,8 hectáreas. En conclusión, hay quien no ha llegado al límite mientras otros lo superan.

En el actual contexto de crisis, desde la izquierda suele pedirse un keynesianismo basado en aumentar la demanda. ¿Cómo pueden abrirse paso las ideas decrecentistas


Opino que hay que dar pasos explicándole a la gente la imposibilidad del crecimiento económico por tres razones. Primero, por la huella ecológica, que ya desborda la capacidad del planeta. En segundo lugar, sabemos –por la aplicación del principio de la entropía- que en todo proceso de producción de energía se da un residuo energético, que no es posible reciclar. Y, por último, resulta una auténtica quimera aspirar a un crecimiento ilimitado a partir de recursos limitados.

¿Es posible una sociedad basada globalmente en el decrecimiento o esta idea se plasmaría más bien en núcleos locales o pequeños grupos autogestionarios? 


El decrecimiento es totalmente incompatible con el autoritarismo. Ha de construirse, por tanto, de abajo arriba. Es más, se trata de un movimiento de democracia participativa y de acciones horizontales, que pueden ser muy diversas. Como leí una vez que decían unos indígenas de América, “gente pequeña haciendo cosas pequeñas en lugares pequeños pueden cambiar el mundo”. Sin duda, es una reflexión muy sabia.

En tus conferencias insistes en un punto: no se trata de ir contra el consumo, sino contra el consumismo 


En efecto. En la década de los 60, por influencia del mayo francés, se formula una crítica radical a la sociedad de consumo, de la que muchos somos herederos. Pero más que contra el consumo, contra lo que hay que luchar es contra el consumismo. Consumir es sano e indispensable, incluso productos sofisticados. Y esto hay decrecentistas que no lo tienen claro. Aspiran sólo a una vida retirada en el campo. En mi opinión, hemos de rescatar el concepto del “vivir bien”, arraigado en las culturas andinas. Y para ello es necesario consumir, eso sí, sin incurrir en el despilfarro ni el derroche.

En tanto se hace camino, ¿Qué iniciativas podrían apuntar en la dirección del decrecimiento? 


Hay multitud de pequeñas cosas que pueden ir haciéndose. Por ejemplo, fomentar el trueque, las cooperativas de consumo, huertos urbanos, bancos del tiempo. Iniciativas concretas que permitan huir del dinero y, lo que resulta esencial, salirse del capitalismo. No puede haber decrecimiento sin salirse del capitalismo. Y, para ello, insisto, hemos de abandonar el consumo de pseudonecesidades.

 

Organismos transgénicos

Moisés Rubio Rosendo - La palabra inquieta

Hace más de diez mil años que el ser humano juega con la genética de los seres vivos,
especialmente la de aquellos con los que se alimenta: el cruce y la selección de individuos
han sido y son prácticas habituales en la agricultura y la ganadería desde que éstas existen.
El resultado es una innumerable variedad de organismos genéticamente modificados (OGM),
adaptados al entorno y a las necesidades biológicas y culturales de aquellos grupos humanos
que provocaron su modificación.Como la mayoría de las actividades del ser humano, durante
el siglo pasado se fue mejorando una técnica específica que permitía aplicar los nuevos
conocimientos científicos y avances tecnológicos a aquella actividad ancestral: la transgenia
es un proceso que incorpora secuencias de ADN propias de una planta o animal al material
genético de un organismo, adaptando sus características mediante técnicas de ingeniería
genética. De esta manera, puede decirse que todos los transgénicos son OGM aunque,
por el contrario, no todos los OGM son transgénicos.Argumentos a favor y en contra.

La paulatina implantación de la transgenia ha venido acompañada de un amplio debate

provocado por el rechazo social cristalizado en organizaciones no gubernamentales,

grupos ecologistas, colectivos de consumo y parte de la comunidad política y científica.

Quienes defienden el uso de los organismos transgénicos arguyen que pueden mejorarse

las proporciones nutritivas de los alimentos, su durabilidad e incluso sus características

organolépticas. Defienden además que aumentar la resistencia de determinados cultivos

a las inclemencias del tiempo o a los efectos de plagas y enfermedades, supone una mejora

en la producción y una disminución del uso de productos químicos y, por tanto, de la

exposición de las personas a éstos. Por fin, indican que los productos transgénicos están

sometidos a un alto número de controles que garantizan su inocuidad y su seguridad.

Por su parte, quienes se muestran contrarios a la implantación de estos organismos,

defienden que si los transgénicos son más rentables económicamente, las variedades

tradicionales corren el peligro de ir desapareciendo, perdiéndose parte de la biodiversidad

del planeta y poniendo en riesgo la supervivencia del resto de seres vivos. Argumentan

además que los genes modificados pueden ir transmitiéndose de manera incontrolada a

otros organismos, provocando una “contaminación” genética de consecuencias absolutamente

desconocidas. En la misma línea, mantienen que los riesgos de la transgenia no pueden

estudiarse en un laboratorio, porque las implicaciones que pueden tener para las personas

y el resto de seres vivos son imprevisibles cuando su estudio trasciende las paredes de aquél. 

La práctica de la transgenia.

Pero como las palabras se las lleva el viento, nada puede darnos una perspectiva más

esclarecedora del asunto que acercarnos a las prácticas habituales en transgenia. Y en

este sentido merece la pena destacar dos observaciones. La primera hace referencia

a los cereales transgénicos comercializados en la Unión Europea (Ortuño, 2005):

Y la segunda, al porqué de los argumentos de Monsanto para defender el uso de sus
productos (Latouche, 2009):  Un antiguo ministro de Medio Ambiente, buen conocedor
del sistema, nos aporta una ilustración relevante que nos excusamos de citar en su
integridad: “Monsanto aspira en realidad a lo que, en el lenguaje interno, se llamaría la
biotech acceptance, la aceptación de los OGM por la sociedad. La firma confió
a Wirthlin Worlwide, especialista mundial de la comunicación de empresa, la
labor de `encontrar los mecanismos y las herramientas que ayudasen a Monsanto
a persuadir a los consumidores por medio de la razón, y a motivarlos por medio de la
emoción´. Esta iniciativa -oportunamente bautizada con el nombre de Proyecto
Vista- estaba basada en `la detección de sistemas de valor de los consumidores´.
Se trataba de establecer a partir de estos datos `una cartografía de las maneras de
pensar, con cuatro niveles […]: las ideas preconcebidas, los hechos, los sentimientos
y los valores. En los Estados Unidos, los resultados de este estudio condujeron a
establecer los mensajes que repercuten en el gran público estadounidense, a
saber, la importancia del argumento a favor de los transgénicos: menos pesticidas
en sus platos´.”. “Desde entonces, los mensajes se concentran en tres temas
principales: los transgénicos permitirían suprimir los pesticidas y nos dotarían
de alimentos sanos. Los transgénicos preservarían la calidad de los suelos
y la biodiversidad. Los transgénicos estarían concebidos para adaptarse a
zonas salinas o áridas: responderían a la sequía en el tercer mundo y se adaptarían a l
os cambios climáticos. En Francia, esos eslóganes los difunde la asociación
Deba por medio de folletos en las escuelas y salas de espera de los médicos”.
Si se tiene en cuenta que las compañías expuestas modifican las semillas
para mejorar la comercialización de otros subproductos de la propia empresa
(generalmente pesticidas), las conclusiones son claras: cualquier argumentación
filantrópica o de carácter ecológico que puedan defender quienes están vinculados
al mundo de la transgenia, no son más que estrategias comerciales para maximizar
la venta en el mercado, no de aquellos organismos transgénicos que puedan tener
cierto interés universal, sino los que producen beneficios a las empresas que los comercializan (1).

La perspectiva antropológica.

Las consecuencias de esta manera de introducir los organismos transgénicos en los circuitos
agrícolas y alimenticios no alcanzan sólo a lo estrictamente ecológico, sino que pueden apreciarse
también en los modelos de organización social y de legitimación de las estructuras de dominación.

No puede dejar de tenerse en cuenta que el mantenimiento de la biodiversidad es una

garantía de supervivencia del grupo humano y de su ecosistema, y que la interacción de aquél

con animales y plantas forma parte de un círculo que se retroalimenta de manera continuada y

que se halla en permanente cambio: la selección de lo que transforma y se domestica

ha estado tradicionalmente en manos de los grupos humanos locales en función de los

procesos propios de información, comunicación y toma de decisiones.

Por este motivo es importante señalar que la introducción de organismos transgénicos, más allá

del discurso de “conservación de lo tradicional”, tiene consecuencias para millones de personas

que dependen del cultivo de variedades locales para su supervivencia, y que ven como las

decisiones fundamentales para su adaptación al entorno son tomadas en centros políticos

y económicos ajenos y lejanos, perdiendo capacidad de innovación y decisión. Si la modificación

genética no responde a un experimento de adaptación local y ha de hacerse con tecnología a

vanzada en un laboratorio, ¿quién se beneficia del proceso?

Por otro lado, en lo referente a los y las consumidoras, es importante tener en cuenta el alcance

de su libertad de decisión, que sólo está garantizada mediante las normas que obligan -al menos

en la Unión Europea- a etiquetar cualquier producto que contenga más del 0,9% (2) de sustancias

derivadas de organismos transgénicos. En este caso la cuestión más acuciante es que

la creciente implantación de los organismos transgénicos y la “contaminación genética” de las

explotaciones agrarias y ganaderas y de la naturaleza silvestre van a hacer muy difícil, si no

imposible, el acceso a productos y recursos no transgénicos, reduciendo toda posibilidad de

decisión sólo a unos u otros productos derivados de transgénicos, sin posibilidad práctica de

elegir productos “libres de transgénicos”.

Conclusiones.

El debate sobre los transgénicos es un debate que trasciende cualquier criterio medioambiental

y que está manipulado por los grupos de interés relacionados con la producción y distribución

de productos transgénicos.

Un posicionamiento coherente en este debate exige profundizar en cuestiones como el

equilibrio de la biodiversidad en el planeta y la supervivencia de nuestra especie en escenarios

“transgénicos” futuros. Tampoco puede dejarse de lado la cuestión de la legitimidad de los

principios y las actividades de las grandes multinacionales vinculadas a la transgenia y con

capacidad (fuerza y recursos) para incidir en los organismos de decisión políticos y económicos;

organismos que, dicho sea de paso, también pueden ver mermada su legitimidad.

En cualquier caso, parece fundamental poner encima de la mesa la reivindicación de la soberanía

de los pueblos y las personas sobre sus territorios, sus recursos y sobre su alimentación.

Referencias.

  • Grupo ETC (2008): ¿De quién es la naturaleza? El poder corporativo y la frontera 
  • final en la mercantilización de la vida. Grupo ETC. Ottawa.
  • Koons García, Deborah (2004): ¿Qué hay de comer? (The future of food). Roco Films 
  • International. Sausalito.
  • Latouche, Serge (2009): La apuesta por el decrecimiento. Icaria. Barcelona.
  • Lazos Chavero, Elena (2008): La invención de los transgénicos: ¿nuevas relaciones 
  • entre naturaleza y cultura? UNAM. México.
  • Ortuño Sánchez, Manuel Francisco (2005): La cara oculta de alimentos y cosméticos.
  •  Aiyana. Murcia.

Notas. 

(1): Aunque pueda parecer que esta afirmación no está suficientemente fundamentada, es

imprescindible tener en cuenta que la UE es uno de los principales mercados del globo y

que Monsanto es la primera empresa mundial de semillas y la quinta de agroquímicos.

(2): La razón de ese límite es que se parte del principio de que todos los alimentos están

expuestos, al menos en esa cantidad, a los organismos transgénicos.

 
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Publicado por en 1 octubre, 2011 en Organismos transgénicos

 
 
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