Claudio Katz: Lecciones de Argentina para Grecia.

Lecciones de Argentina para Grecia

27 de julio por Claudio Katz

 Claudio Katz es Economista, Investigador y Profesor. Es también miembro del colectivo de Economistas de Izquierda (EDI). Su página web es: www.lahaine.org/katz).
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Ya son incontables las comparaciones del antecedente argentino con el desmoronamiento de Grecia. Los analistas intentan discernir si las medidas adoptadas por el primer país aliviarían o agravarían la situación del segundo. Esta evaluación se extiende habitualmente a otras naciones de la periferia europea, como Portugal e Irlanda. En los movimientos sociales predomina otra preocupación: ¿qué enseñanzas brinda la experiencia sudamericana para la batalla contra el ajuste?

RESCATES SEMEJANTES

Grecia enfrenta el mismo drama que padeció Argentina a mitad del 2001. El gobierno de la Alianza preservaba la política neoliberal de Menem y el explosivo endeudamiento del estado empujaba al país hacia la cesación de pagos. En los años 90 estos compromisos saltaron de 84.000 a 147.000 millones de dólares y el pago de los intereses asfixiaba las finanzas públicas. Estos desembolsos triplicaban los gastos corrientes, superaban en seis veces las erogaciones de la asistencia social y eran 23 veces mayores a los recursos destinados a los planes de empleo.
Periódicamente se improvisaban refinanciaciones de emergencia para evitar el default. Los vencimientos se reciclaban con créditos a tasas usurarias (“blindaje”) y con desesperados intercambios de títulos para posponer los pagos (“mega-canje”). Los acreedores descontaban la inviabilidad de estas operaciones y la tasa de “riesgo-país” -que medía la vulnerabilidad del deudor- se mantenía en niveles exorbitantes |1| .
Grecia se desliza hacia el mismo precipicio. Arrastra un endeudamiento total semejante al argentino de esa época y recurre a los mismos planes para socorrer a los acreedores. Aceptó hace un año un rescate para escapar al ahogo de iliquidez y afronta ahora una crisis mayúscula de insolvencia.
Este contexto condujo hace una década a la catástrofe social de Argentina (54% de pobres, 35% de desempleo, hambruna de los más humildes). La degradación se acentuaba con cada agresión que ensayaba el gobierno para exhibir capacidad de pago. Se redujeron los sueldos y se aumentaron los impuestos indirectos, junto a varias disminuciones del presupuesto educativo y sucesivas prolongaciones de la edad jubilatoria. 
Estos mismos atropellos repiten los gobernantes griegos, que en el último año recortaron un 20% el empleo público, amputaron el 10% de las pensiones, incrementaron el impuesto al valor agregado y destruyeron sin ningún miramiento la educación y la salud. 
Hace diez años el gobierno argentino ya habían consumado las principales privatizaciones de los bienes públicos (petróleo, electricidad, telefonía, gas) y prometía acelerar los traspasos pendientes (Banco Nación, empresas provinciales, lotería, universidades).

En Grecia se ultiman ahora los detalles de un remate masivo de las propiedades del estado (correo, puertos, empresas de agua). Sólo la Acrópolis ha quedado excluida de esa venta general, que algunos capitalistas alemanes pretenden extender a varias islas.
Los mismos funcionarios del FMI que actualmente redactan los memorándums para Grecia, hace una década dirigían inspecciones periódicas en el Cono Sur y seleccionaban los activos a entregar a los acreedores. También eran usuales las mismas sesiones de urgencia del Parlamento para aprobar ajustes y hasta se ensayó una agencia colonial análoga para supervisar la recaudación de impuestos.
La estrategia de los acreedores se ajusta al mismo libreto. Han buscado recaudar todo lo posible, exprimiendo a la población y transfiriendo papeles desvalorizados a los estados. De esta forma limpian sus balances y reducen las pérdidas ocasionadas por la imposibilidad de cobro.
Esta succión se consumó en Argentina a lo largo de varios años, mediante ciclos de interrupción y reanudación de los pagos. Mientras negociaban con los gobiernos, los bancos obtenían fuertes flujos de efectivo a través de la fuga ilegal de capitales. Desde esa época los fondos expatriados superan con creces a la deuda pública del país.
Los financistas lograron cuantiosas ganancias durante el proceso de refinanciación. Lucraron especialmente con dos iniciativas del gobierno estadounidense para recomponer el perfil de los títulos latinoamericanos. Primero utilizaron el plan Baker para aligerar la carga de los bancos comerciales más expuestos. Luego aprovecharon el Plan Brady para completar esa limpieza, asociando a los Fondos de Inversión a la gestación de un mercado secundario para los títulos con problemas. Los bancos restauraron sus ganancias computando en sus balances los bonos degradados a su valor original y traspasando los pagarés más incobrables a los tenedores marginales, 
Esta misma estrategia de reestructuración ensayan ahora las entidades del Viejo Continente. En mayo del 2010 se creó un Fondo de Estabilización (FEEF), que el Banco Central Europeo (BCE) utiliza para recomprar los títulos morosos a los bancos, con fuertes subsidios de las tasas de interés. 
Algunos expertos argentinos que siguieron de cerca este mismo proceso hace una década confirman la semejanza entre ambos operativos. Pero también estiman que la situación actual de los bancos es mucho más grave |2|.

IMPACTOS DIFERENTES

La crisis griega es más explosiva que su antecedente argentino por la magnitud de los desbalances. Con porcentajes similares de pasivos totales, el déficit fiscal del primer país alcanza el 10,5% frente al 3,2% que tenía el segundo.
Más significativas son las diferencias en la situación del bloque acreedor. Mientras que los prestamistas de Argentina tuvieron varios años para reacomodarse, los bancos europeos trabajan contra reloj para rehacer su patrimonio. Cuando se declaró el default en el Cono Sur la mayor parte de los bancos ya había traspasado sus acreencias. Por esta razón, el FMI toleraba la cesación de pagos. En cambio el BCE rechaza esta salida, puesto que las entidades alemanes y franceses que colocaron dinero en Grecia continúan liando con el problema en sus carteras |3|.
Existe, además, una llamativa desigualdad en el manejo de ambas crisis. La deuda argentina era gestionada por un comando del FMI bajo estricta supervisión estadounidense. El pasivo griego es supervisado, en cambio, por directivos de un Banco Europeo con poca experiencia en este tipo de estallidos. La Comisión Política que monitorea este proceso tiene escasa autoridad y no actúa al frente de un estado unificado. Ha demostrado poca capacidad de arbitraje para zanjar, por ejemplo, las discrepancias que enfrentan a Alemania con Francia |4|.
Ambas potencias estuvieron inicialmente de acuerdo en auxiliar a todas las entidades a costa del erario público y en establecer solo un límite temporal para la conclusión del traspaso (año 2013). Pero el vertiginoso ritmo de la crisis obliga a acelerar la absorción estatal de las pérdidas y a introducir una penalización parcial de los bancos. Alemania percibe que la simple continuidad del socorro estatal crea un horizonte de colapso fiscal y reclama una participación de las entidades en los rescates (con sus propios recursos). Francia se opone a esta punición, alegando el peligro que entraña una descapitalización de esas instituciones.
Después de muchas escaramuzas finalmente se llegó a nueva tregua y a cierto acuerdo para financiar el segundo paquete de Grecia. Este programa supone un frágil compromiso de los bancos para procesar algunas pérdidas (a través de un prolongado cronograma de canjes voluntarios de títulos), junto a una nueva ampliación del fondo estatal de socorro (FEEF). Con esa intervención se solventarán las nuevas operaciones diseñadas para revalorizar los títulos griegos (recompras, garantías, créditos).
Pero el quebranto permanece sin resolución y las pulseadas para definir quién pagará los platos rotos se procesan a través de los chantajes que los bancos publicitan, a través de las calificadoras de riesgo. Las disputas en juego se extienden al propio ámbito de los acreedores entre los grupos más expuestos (que aceptan la introducción de algún impuesto general para paliar los desbalances) y los financistas menos afectados (que rechazan esa contribución).
La crisis argentina nunca presentó ese nivel de dramatismo. Esta diferencia es tomada en cuenta por los analistas que rememoran el shock del “corralito” y evalúan su posible repetición actual. En el cenit del desplome del 2001, los bancos sufrieron un retiro masivo de fondos que el gobierno contrarrestó confiscando a los pequeños ahorristas. Esa expropiación desató una gran conmoción, pero no desbordó las fronteras nacionales. 
La deuda griega se encuentra por el contrario muy enlazada al sistema financiero europeo y está nominada en la moneda de toda la comunidad. Por esta razón una corrida de depósitos podría tener alcance continental inmediato. Los bancos del Viejo Continente no sólo cargan con la pesadilla de la deuda pública, sino que afrontan graves insolvencias de empresas. Este peligro no ha quedado disipado por las “pruebas de resistencia” que recientemente se realizaron para simular situaciones de quebranto. Esta situación preocupa a muchos expertos del FMI, que comparan el escenario en curso con el precedente argentino |5|. 
El trasfondo del problema radica en que la crisis griega se desenvuelve en un contexto de endeudamiento estatal crítico en todo el Primero Mundo. Los pasivos de Francia (81% del PBI), Alemania (80%), Japón (220%) y Estados Unidos (91%) impiden gestionar la deuda de la periferia, con la misma tranquilidad que se manejó el estallido de Argentina. En ese momento la deuda era una braza caliente de las economías dependientes y en la actualidad es una bomba de tiempo en el centro del capitalismo.

EL CÍRCULO VICIOSO DEL AJUSTE

Tal como ocurrió con Argentina en el 2001, llueven los insultos de los gobernantes derechistas contra los griegos. Presentan a esta comunidad como un conglomerado de haraganes que engañaron a los bancos, dilapidando los cuantiosos créditos que recibieron por la buena voluntad de los prestatarios. Esta misma fábula difundían los funcionarios norteamericanos de la administración Bush, cuándo descalificaban a los argentinos. 
Los medios de comunicación dominantes encabezan esta campaña, propagando la absurda creencia que los griegos disfrutan de un envidiable nivel de vida, a costa del norte de Europa. Este mito no resiste la menor corroboración, puesto que todos los indicadores sociales desfavorecen a la periferia de la región |6|. 
Con esa inversión de la realidad, los mensajes reaccionarios pretenden demostrar que la refinanciación de la deuda griega constituye una “ayuda de la comunidad internacional” al socio descarriado. Lo mismo decían hace diez años del caso argentino. Quiénes solventan con desempleo, pobreza y degradación salarial la supervivencia de los financistas son presentados como beneficiarios de la caridad mundial. 
Estos planteos también ocultan cómo los gobiernos auxilian a los capitalistas franceses y alemanes, que durante las últimas décadas lucraron con la apropiación de los excedentes generados en Europa del Sur. El mismo tipo de ganancias obtenían las grandes empresas extranjeras que operaban en Argentina, en el periodo de mayor reorganización neoliberal. Primero debilitaron la industria nacional a través de la apertura comercial y luego se apoderaron de crecientes porciones del mercado local.
Grecia sufrió una degradación semejante luego de adoptar el euro e ingresar en la Unión Europea. Una economía frágil quedó a merced de la apabullante competitividad alemana y del consiguiente déficit comercial financiado con endeudamiento |7|.

En realidad, ningún país de la periferia europea pudo resistir la arrolladora superioridad de economías más avanzadas, que aprovecharon la creación de un mercado continental unificado para afianzar su hegemonía. La explosión de deudas privadas, los desbordes consumistas y las burbujas inmobiliarias que afectaron a los socios más vulnerables fueron alimentados por los excedentes industriales, que descargaron las economías más poderosas. Como la moneda común facilitó especialmente los negocios de los industriales germanos, este sector promueve actualmente la permanencia de Grecia en el euro e incluso alienta algún tipo de “Plan Marshall” para financiar futuras importaciones.
Si estas asimetrías concluyen provocando una fractura de la eurozona, se repetirá lo ocurrido con Argentina (y otras economías latinoamericanas), que padecieron en carne propia los típicos desequilibrios de la relación centro-periferia. 
Los neoliberales omiten estas desigualdades cuando exigen mayores sacrificios a los griegos. Afirman que esos padecimientos permitirán “recuperar la confianza inversora” y reencauzar la economía. Merkel repite este augurio todos los días, sin aclarar cuando concluiría el ajuste. Sus economistas sólo prevén que Grecia saldrá a flote en algún momento, si mantiene el corset del euro y acepta los sacrificios deflacionarios.
También esta visión rememora lo ocurrido en Argentina. Hace diez años la economía se encontraba estrictamente atada a un régimen de convertibilidad con el dólar, que obligaba a deprimir los ingresos para asegurar el pago de la deuda. Cuando ese sistema estalló los ultra-liberales propusieron reforzarlo mediante una dolarización completa (como en Ecuador o Panamá). Se anulaba la moneda nacional, quitándole al estado el último recurso vigente para contrarrestar el ajuste deflacionario. 
Los partidarios de esta contracción esgrimían los mismos argumentos que actualmente circulan en Grecia, para mantener a cualquier precio el sometimiento al euro. Afirmaban que la dolarización aseguraba la confiabilidad de la moneda y la consiguiente afluencia de los capitales externos requeridos para refinanciar la deuda. Con el desmoronamiento de la convertibilidad esa fantasía pasó al olvido.
Es evidente que la política deflacionaria empuja a cualquier país al abismo. El PBI de Grecia se ha desmoronado desde el inicio de la crisis y registró un nuevo desplome del 5,5% en el primer trimestre del año. Es muy oportuno recordar, que la recesión argentina se prolongó durante cuatro años y el producto industrial llegó a decrecer un 11%, bajo el peso de agobiantes tasas de interés que frustraban cada asomo de reactivación.
Los neoliberales no pueden presentar actualmente ningún imaginario de salida de la crisis, puesto que todos sus modelos se encuentran en terapia intensiva. Ya nadie se acuerda de los elogios que prodigaban a la Argentina en los años 90, pero están muy frescas sus ponderaciones del esquema irlandés. Este ensayó transitó por todos los calvarios que actualmente se promueven para Grecia. 
En Irlanda se privatizó desde la energía hasta las telecomunicaciones, se introdujeron todas las desregulaciones promovidas por la ortodoxia económica y los efectos finales están a la vista: quiebras de bancos, socorros estatales, déficit fiscal y una nueva secuencia de supresión de empleos, caídas del salario e incrementos de los impuestos indirectos |8|.
También Portugal se encamina hacia el mismo desfiladero, a medida que un gobierno conservador intenta galanterías con los banqueros, subiendo la apuesta de los atropellos sociales. Ya recibió un rescate, se quedó sin reservas y negocia los vencimientos con la soga al cuello que le han colocado los financistas |9| .
Otro caso extremo de apretón deflacionario se observa en Letonia, una economía situada fuera del circuito del euro. Desde el estallido de la crisis en el 2009 el desempleo trepó hasta el 23%, el PBI cayó 25%, los salarios del sector público fueron reducidos en un 30% y el 75% de trabajadores sufrieron recortes de ingresos. En un clima de cierre de escuelas y hospitales la emigración se ha masificado |10|. Estos escenarios no dejan ninguna duda sobre el carácter demoledor que genera el círculo vicioso del ajuste.

INUTILIDAD DE LAS REFINANCIACIONES

La política deflacionaria es frecuentemente contrapuesta a la continuidad de las refinanciaciones. Se convoca a sostener al deudor con nuevas emisiones de bonos, en la expectativa de aligerar la carga futura de la hipoteca. Una variante de este tipo promueven los partidarios de emular la experiencia latinoamericana, con un “Plan Brady Europeo” de títulos a 20 años supervisados por el BCE |11|.
Aunque aparentan mayor contemplación hacia los deudores, estas iniciativas avalan las mismas exigencias de privatización, recorte de gastos sociales y achatamiento de las jubilaciones. Lejos de reducir el agobio financiero, estos programas eternizan el tributo de Grecia a los bancos. 
Es equivocado suponer que esa refinanciación será más digerible, si se efectiviza junto a medidas de regulación financiera, control de la especulación o eliminación de los paraísos fiscales. Grecia tampoco logrará un respiro por la simple reducción de las tasas de interés, si persisten los pagos a los acreedores. La deuda es tan monumental que ni siquiera con un crecimiento continuado del 8% anual durante 20 años, lograría disminuir su pasivo a los parámetros iniciales de la Unión Europea |12|.
La experiencia argentina no deja ninguna duda sobre la inutilidad de las refinanciaciones. Todas las versiones que se ensayaron en el país para mantener a flote el barco de la convertibilidad naufragaron en el 2001. Al prorrogar los compromisos de pago, esos parches sólo pospusieron la declaración formal de insolvencia. Este mismo escenario tiende a reaparecer en Grecia |13|.
La refinanciación -que ponderan los keynesianos- no se contrapone con la deflación, que postulan los ortodoxos. Son dos variantes del mismo sostén a los bancos. Mientras que la primera opción busca potenciar los auxilios para evitar un tsunami de quebrantos, la segunda alternativa alerta contra el deterioro fiscal que genera ese salvataje. El gobierno norteamericano enfrentó esta misma disyuntiva, cuando un día decidió cerrar Lehman Brothers y a la jornada siguiente recurrió al financiamiento ilimitado de las entidades colapsadas.
Los políticos socialdemócratas actúan como voceros de los préstamos continuos frente a sus pares conservadores, que alzan la voz contra la flexibilidad crediticia. Ambas posturas sólo divergen en la caracterización del mal menor para el capitalismo. 
En los momentos de crisis aguda los socialdemócratas buscan escapatorias y tratan de disfrazar su alineamiento explícito junto a los bancos y contra los pueblos. En la coyuntura europea esa mascara está cayendo y los brutales atropellos contra los trabajadores se aplican sin ninguna anestesia.

TRES ENSEÑANZAS

La cesación de pagos de Argentina se prolongó durante más de tres años. Afectó a los acreedores privados, pero no a los organismos multilaterales (el FMI consiguió la cancelación anticipada de todos sus préstamos). Las negociaciones con los tenedores de títulos se realizaron en varias rondas. En el 2005 se instrumentó un canje con tres opciones de quita entre el 50 y el 60% del valor original. Un porcentaje minoritario de acreedores no aceptó esta propuesta y fue convocado a un segundo intercambio de papeles, que culminó recientemente. 
El monto total de la deuda argentina se redujo significativamente en comparación a las exportaciones y el producto (48% del PBI). Se atenuó el horizonte inmediato de compromisos y la mitad del pasivo quedó nominada en moneda nacional (con una significativa porción de las obligaciones dentro del propio sector público) |14|.
Lo ocurrido con Argentina indica que la suspensión de pagos es factible y conveniente, para cualquier deudor empujado a una situación de asfixia. El cese parcial de las erogaciones oxigenó a la economía nacional, durante el crítico período de recuperación que siguió al default. Este alivio permitió negociar en mejores condiciones financieras el canje de la deuda.
El resultado de esta operación desinfló todos los fantasmas propagados por los banqueros para atemorizar a los deudores. El país no quedó “fuera del mundo”, no perdió mercados, ni se transformó en un “paria de la comunidad internacional”. Los bienes del país en el exterior tampoco sufrieron confiscaciones. Todas las advertencias que esgrimían los financistas se diluyeron sin pena, ni gloria.
Ciertamente el pueblo argentino padeció una terrible degradación del nivel de vida. Pero esos sufrimientos fueron previos al default y motivados por el cumplimiento forzoso de las exigencias de los banqueros. La cesación de pagos no añadió ningún padecimiento adicional a la sangría de ese período.

Muchos economistas del establishment sostienen que el camino “agresivo” seguido por Argentina generó más adversidades, que el sendero “amigable” transitado por otras naciones latinoamericanas (como Brasil, Uruguay o Jamaica) |15|. 
Pero esta afirmación no tiene ningún asidero. América Latina atravesó por muchas experiencias de moratoria e incluso Argentina vivió varios interregnos de cesación concertada de los pagos (por ejemplo entre 1988 y 1992). Ningún dato sugiere la conveniencia de este curso. La negociación del default o su imposición de hecho, no reduce de por sí las restricciones que soporta el pueblo.
La historia económica contemporánea registra, además, una incontable variedad de crisis de pago, con procesos negociados igualmente dolorosos. Incluso casos muy acordados (como Alemania en 1953 o Indonesia en 1971) exigieron importantes contrapartidas a los acreedores.
En los debates sobre estas peripecias conviene retener las tres grandes lecciones de Argentina para Grecia. Esa experiencia indicó en primer lugar la incuestionable conveniencia de frenar el desangre del deudor, mediante una suspensión unilateral de los pagos. También esclareció la importancia de elegir el momento más conveniente para esa ruptura.
Argentina declaró el default en forma involuntaria, cuando el país se quedó sin fondos. Grecia podría consumar esta acción antes de perder sus recursos. Tiene la posibilidad de anticiparse y actuar mientras los acreedores afrontan el gran lastre de títulos incobrables, que acumulan en sus carteras. No hay que darle tiempo a los financistas para que transformen esos papeles en obligaciones ajenas.
En segundo lugar es indispensable poner en práctica de inmediato la auditoria de la deuda. En Argentina se discutió mucho esa iniciativa, ante las abrumadoras denuncias que existían sobre el carácter fraudulento del pasivo. La deuda se acrecentó con compromisos inexistentes que financiaron la fuga de capitales, con una espiral de los intereses y con una gran absorción estatal de quebrantos privados.
Estas comprobadas irregularidades quedaron impunes. El lobby de los banqueros bloqueó todos los intentos de investigación y paralizó varios proyectos parlamentarios de revisión de los pasivos. Las consecuencias de este silenciamiento salieron a flote en todos los debates posteriores de la deuda. En este terreno Argentina quedó muy por detrás de Ecuador, que implementó una esclarecedora investigación.
En Grecia existe actualmente la posibilidad de llevar a cabo la auditoria. Esta acción permitiría anular la porción ilegitima de los pasivos y facilitaría la constitución de un registro de los propietarios de los títulos. Esta identificación sería indispensable para determinar los derechos de cobro. Ya existe una importante iniciativa para desenvolver esa investigación |16|. 
La tercera lección de Argentina es la necesidad de nacionalizar los bancos y establecer un control total sobre los movimientos de divisas y capitales. Estas medidas deberían adoptarse antes de suspender el pago de la deuda (o modificar el tipo de cambio). Grecia se encuentra a tiempo para preservar con estas acciones los recursos del país.

Algunos economistas consideran indispensable romper de inmediato con la adscripción al euro. Pero la recuperación de la moneda nacional requiere primero asegurar las reservas, impidiendo la frenética fuga de dinero que acompañaría a cualquier viraje económico. Sólo con la intervención de los bancos (y su nacionalización posterior) y mediante un estricto control de cambios resultaría posible contrarrestar el vaciamiento de divisas, que rodearía a la búsqueda de una nueva soberanía monetaria.
En Argentina no se adoptaron esas medidas y el resultado fue un caótico colapso de la convertibilidad, en medio de la inflación y el empobrecimiento popular. En lugar de expropiar a los bancos se estafó a los ahorristas y se dilapidaron cuantiosos fondos (equivalentes a 12-14 puntos del PBI), en el socorro de los financistas.
Es indudable que cualquier política radical de choque con acreedores generaría costos y entrañaría riesgos. En el caso griego es vital considerar cómo se solventarían las importaciones, se garantizaría la continuidad del turismo y se preservaría la actividad naviera. Pero hay que encarar esta evaluación, sin olvidar que el pago de la deuda augura un horizonte muy superior de padecimientos. 
Algunos economistas omiten evaluar los resguardos que se necesitan para optar por otro curso económico. Aconsejan devaluar y salir del euro, sin mencionar la protección de las reservas y la necesaria conversión de los bancos en entidades públicas. Esta actitud conduce a un remedio que empeora la enfermedad. Basta observar lo que ya ocurre en los países que instrumentan políticas capitalistas fuera del radio del euro. Argentina es una buena referencia para analizar lo se puede hacer y lo que se necesita evitar, para reconstruir la economía griega.

SENDEROS DE RECUPERACIÓN

Luego de tocar fondo, la economía argentina inició un sostenido proceso de crecimiento. Este reflote se apoya en la ampliación de las exportaciones y en la restauración del consumo interno.
La fractura social de la demanda, la elevada inflación, la continuada fuga de capitales y la baja inversión obstruyen este repunte y abren serios interrogantes sobre su consistencia. Pero es indudable que la era post-default está signada por un ciclo de reanimación, que induce a muchos economistas a presentar al país como un modelo a seguir por la periferia europea. 
En esta tentación de imitación se suele olvidar que la recuperación argentina obedece a tres razones específicas: la restauración de la tasa de ganancia, la valorización internacional de las exportaciones y el ancho margen para aplicar políticas económicas expansivas.
El primer determinante apareció al cabo del brutal ajuste generado por la mega-devaluación. Esa cirugía depuró capitales, abarató salarios y como suele ocurrir en ciertas coyunturas del ciclo capitalista, facilitó la recomposición del beneficio.
Este repunte se afianzó por la reacción del sector externo. Una economía parcialmente autónoma de los flujos internacionales de capital pudo mantener cierta desconexión del financiamiento internacional. El quinto exportador mundial de alimentos gozó, además, de los mejores precios internacionales de las últimas décadas para las ventas de soja.
Argentina se ha transformado en un proveedor privilegiado de las ascendentes economías asiáticas, mientras multiplicó sus intercambios con Brasil y diversificó su comercio. Gran parte de las enormes rentas captadas por el estado durante los últimos años fueron utilizadas para reanimar la demanda interna. Por esa vía se sustituyó la escasa inversión privada y se ensayó un esquema neo-desarrollista de mayor fomento a la industria y menor espacio para la valorización financiera |17|.
¿Si Grecia ingresa en una cesación de pagos podría repetir esta trayectoria? Es evidente que la economía mediterránea no cuenta con los recursos naturales, ni el tipo de inserción internacional que permitieron la recuperación argentina. Pero nadie imaginó hace una década que la economía austral ingresaría en una fase ascendente luego del default. Más bien se suponía que ese episodio conduciría a un desplome apocalíptico. Se ha corroborado que los vaivenes de la coyuntura internacional son relativamente impredecibles y no aportan argumentos definitivos para optar por una u otra política económica.
Es evidente que Grecia se encuentra más conectada al curso general de Europa, que Argentina al devenir de América Latina. La primera región opera como un motor auto-suficiente y la segunda mantiene su tradicional atadura a los principales centros de la economía global.
Por esta elevada conexión con sus socios europeos. Grecia necesita complementar una eventual moratoria, con acciones regionales colectivas. El éxito de una política radical exigiría medidas comunes con los vecinos de la periferia europea. La batalla contra los acreedores requería obtener un acompañamiento de Portugal, Irlanda, Islandia y otros países penalizados por banqueros. 
Durante la década pasada este tipo de iniciativas conjuntas se discutía en América Latina, evaluando a la propuesta de conformar un “club de deudores”. El propósito era forjar un bloque de afectados para doblegar el poder de los financistas. Pero en el 2001 esta campaña había perdido impulso y predominaba una gran dispersión de las naciones golpeadas por el saqueo de la deuda. La situación europea actual difiere de ese período latinoamericano por el alto grado de asociación comunitaria, que se verifica en el Viejo Continente |18|.
Otra diferencia importante es la inexistencia de una frontera nítida, entre situaciones de colapso en la periferia y coyunturas de prosperidad en el centro europeo. Las economías intermedias de España o Italia comienzan por ejemplo a padecer la misma amenaza de desmoronamiento fiscal, que afecta a Grecia o Irlanda. Por esa razón, el principal temor del momento es la eventual extensión de la crisis a esos países.
En este marco la batalla por asociar a los deudores presenta otras modalidades. Pero estas características sólo podrán develarse, si algún país se pone de pie frente los banqueros y propone la constitución de una red de solidaridad. Grecia reúne muchas condiciones para liderar ese proceso.
Sólo la moratoria unilateral abriría la posibilidad de negociar con los bancos, sin afectar el nivel de vida popular. Para establecer un estricto límite de pagos, implementar políticas de inversión en áreas sociales y recomponer la capacidad adquisitiva popular hay que poner en práctica medidas más audaces, que las adoptadas por Argentina hace una década.

LA MISMA SUBLEVACIÓN

La principal analogía entre Grecia y Argentina se verifica en el terreno de la insubordinación popular. Ambos países cuentan con un rico historial de luchas sociales. El levantamiento de diciembre 2001fue heredero del Cordobazo (1969), la huelga general (1975), los paros contra la inflación (años 80) y las movilizaciones contra el desempleo (década del 90). En las batallas que libran el pueblo griego está presente el legado de la guerra civil (1944-49), la resistencia contra dictadura (1973) y los acciones de la juventud (2008) |19|.
Luego de once paros e incontables manifestaciones se observa en las últimas semanas una nueva irrupción masiva. Se multiplican las ocupaciones de las plazas, los enfrentamientos con la policía y el desborde de las direcciones sindicales. Como hace diez años en Buenos Aires, los militantes de Atenas organizan acampes, resisten los desalojos y lideran asambleas populares. La juventud converge con los trabajadores, forjando el mismo reencuentro que tuvieron en América del Sur, los piquetes de los desocupados con las cacerolas de la clase media. 
También se asemejan las consignas (“que se vayan los ladrones”) o los reclamos (“no debemos, no pagamos, no vendemos”) y existe el mismo rechazo a los contubernios entre el oficialismo y la oposición conservadora. 
El despertar popular salió a flote en Argentina cuando se desmoronó la prédica neoliberal, que auguraba un inminente “ingreso al Primer Mundo”. La misma ira estalló entre los griegos, cuando se disiparon las expectativas creadas con la incorporación a la Unión Europea. Todos los analistas coinciden en caracterizar que la crisis ya desbordó por completo la esfera financiera y se dirime en las calles |20|. 
Hace diez años la rebelión argentina frenó el ajuste, frustró el programa deflacionario y bloqueó la dolarización. También obligó a implementar un proyecto político que combina restauración del poder de los dominadores con otorgamiento de concesiones democráticas y sociales. La sublevación confirmó la utilidad de la lucha para revertir relaciones de fuerzas desfavorables, brindar legitimidad a los movimientos sociales y legalizar las huelgas. Permitió frenar la represión brutal (que persiste en Colombia o México) y contrarrestó la resignación de los movimientos sociales (que se observa en Uruguay o Brasil).
La rebelión argentina se quedó a mitad de camino. No expulsó a los políticos corruptos, ni erradicó el lastre del bipartidismo. Tampoco impidió el enriquecimiento de los mismos capitalistas que lucraron con la convertibilidad. Pero condicionó toda la política exterior e indujo a un manejo la deuda, que limitó las apetencias de los acreedores durante Hace diez años la rebelión argentina frenó el ajuste, frustró el programa deflacionario y bloqueó la dolarización. También obligó a implementar un proyecto político que combina restauración del poder de los dominadores con otorgamiento de concesiones democráticas y sociales. La sublevación confirmó la utilidad de la lucha para revertir relaciones de fuerzas desfavorables, brindar legitimidad a los movimientos sociales y legalizar las huelgas. Permitió frenar la represión brutal (que persiste en Colombia o México) y contrarrestó la resignación de los movimientos sociales (que se observa en Uruguay o Brasil).
La rebelión argentina se quedó a mitad de camino. No expulsó a los políticos corruptos, ni erradicó el lastre del bipartidismo. Tampoco impidió el enriquecimiento de los mismos capitalistas que lucraron con la convertibilidad. Pero condicionó toda la política exterior e indujo a un manejo la deuda, que limitó las apetencias de los acreedores durante el canje. Es importante tener en cuenta estos resultados a la hora de trazar comparaciones internacionales |21|. 
La batalla popular que se libra actualmente en Grecia presenta un carácter más continental. La rebelión argentina formó parte de un ciclo sudamericano de lucha, pero no estalló junto a las sublevaciones de Venezuela, Ecuador o Bolivia. Las movilizaciones griegas coinciden en cambio con una crisis general del Viejo Continente, que tiende a desatar reacciones simultáneas en varios puntos de esa región. 
Esas respuestas comienzan a romper el aislamiento de las resistencias nacionales y permitirían superar el desconcierto que prevaleció en el debut de la recesión. La generalización de la acción popular es el mejor antídoto contra la pasividad que alienta la social-democracia y contra las campañas racistas que promueve la derecha.
La reciente protesta de los indignados españoles puede marcar un punto de giro en esta intervención. El movimiento gana masividad a medida que sus demandas políticas (“democracia de verdad”) y económicas (fin del socorro a los bancos) conquistan mayor legitimidad y acompañamiento |22|.
La presencia dominante de la juventud en estos movimientos –y la novedosa utilización de las redes sociales como instrumento de contra-información- incentiva el contagio continental. Esta generalización puede repetir el efecto dominó, que singularizó a los levantamientos del mundo árabe. 
La chispa juvenil recalienta además las energías de los trabajadores, tanto en los países que mantiene una gran movilización social (Francia), como en las naciones que sufrieron prolongados reflujos (Gran Bretaña). Si reaparece la confianza en la resistencia se podrá visualizar la forma de generalizar la batalla contra acreedores, que ya comenzaron algunos países como Islandia.
En síntesis, la llamarada de los griegos se extiende por Europa y ese impacto definirá quién carga con las consecuencias de la crisis. Este proceso es seguido con enorme atención en América Latina. Muy pocas noticias se aguardan con tanta esperanza, como una victoria popular en Europa.

Notas

|1| Una descripción detallada de esta coyuntura en Economistas de Izquierda, “Propuestas socialistas para superar la crisis nacional”, julio 2002, Ediciones Herramienta. Economistas de Izquierda, “Propuestas de reconstrucción popular de la economía”, noviembre 2002.

|2| Blejer Mario, “Una quita mayor que la Argentina”, La Nación, 10-7-2011.

|3| Esta asimetría es resaltada por los economistas del establishment argentino Redrado Martin, Prat Gay Alfonso, Marx Daniel, “Lo que Grecia puede aprender de Argentina, La Nación, 6-7-2011.

|4| Un análisis en: Toussaint Eric, ¿Se está resquebrajando la UE? También Toussaint Eric, “Ocho propuestas para otra Europa”www.cadtm.org, abril 2011.

|5| Ver Oviedo Jorge, “En el caso griego la solución argentina sería una catástrofe”, La Nación, 24-6-2011. “El default argentino, eje de un debate con Krugman”, La Nación, 24-6-2011.También Machinea José Luis, “Actuar antes que sea tarde”, La Nación, 20-7-2011.

|6| Una contundente comparación presenta Navarro Vicenc, “Qué pasa en Irlanda y los otros PIGS”, Revista Digital Sistema, 26-11-2010.

|7| Lapavitsas Constantinos, “Grecia se parece cada vez más a la Argentina”, www.socialismo-o-barbarie.org, 1-7-2011, “Callejón sin salida”, Página 12, 12-6-2011.

|8| El modelo irlandés también fue reivindicado en Argentina durante los 90. Ver crítica en Telechea Rubén, “Imitemos el milagro irlandés”, Pagina12, 10-1-2001.

|9| Un análisis en: Bloco de Izquierda, “Sobre a crise e os meios da a vencer”, 23 maio 2010.

|10| Ver Hudson Michel, “Huelgas contra un golpe de estado financiero”, Sin Permiso, 10-10-2010.

|11| Attali Jacques, “La solución es un tesoro europeo”, Clarín, 17-12-201. Roubini Nouriel, Mihm Stephen, “Los rescates no impedirán cuatro defaults europeos”, La Nación, 29-5-2011.

|12| Las propuestas de refinanciación en: Nair Sami, “Para Onde vai a Europa”, El País 16-12-11 y Krugman Paul, “El fantasma de Argentina en la crisis europea”, La Nación, 13-1-2011. El cálculo de la gravedad del endeudamiento en: Vidal Folch Xavier, “Los mitos se derrumban”, El País, 22-7-2011.

|13| Una analogía en: Rapaport Mario, “Grecia en el espejo argentino”, Página 12, 30-5-2010.

|14| Lucita Eduardo, “Ciclos de acumulación y dinámica de la deuda”, Seminario CADTM AYNA- Propuestas soberanas y alternativas sociales frente a la deuda”, Buenos Aires, 16- 17-9- 2010.

|15| Davis Bob, “Las lecciones que Europa puede aprender de América Latina”, La Nación, 6-12-10.

|16| Ver: Mitralias Yorgos, Révolte populaire de masse en Grece , www.cadtm.org

|17| Katz Claudio, “Los nuevos desequilibrios de la economía argentina”, Anuario EDI, n 5, septiembre 2010. Establecimos una primera comparación con el caso griego en: Katz Claudio, “Grecia 2010, Argentina 2001”, 21-10-2010, www.combate.info.

|18| Este contexto es subrayado por Weisbrot Mark, “Euro, el fin de un sueño”, Página 12,

|19| Kuvelakis Statis “La caldera griega”, www.vientosur.info/ 22-6-2011

|20| Rodrik Dani, “La duda es si Grecia evitará la senda argentina”, La Nación, 19-6-2011, Garton Ash Timothy, “La claves es Alemania”, El País, 20-6-2011. Friedman Thomas, “El choque de generaciones” La Nación, 18-7-2011.

|21| Katz Claudio,-“De la rebelión popular al nacimiento de la nueva izquierda”, Tercer Foro Nacional de Educación para el Cambio Social, Buenos Aires, 3 de junio 2011.

|22| Antentas Josep María, Vivas Esther, Indignación masiva, alainet.org/active, 20-6-2011.

Claudio Katz es Economista, Investigador y Profesor. Es también miembro del colectivo de Economistas de Izquierda (EDI). Su página web es: www.lahaine.org/katz).

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M.M. Robin, Nuestro Veneno Cotidiano (3): Toxinas y productos tóxicos al principio de la enfermedad de Parkinson

 

algunos articulos relacionados:

Estamos perfeccionando la traducción, este articulo sigue estando en obra

Traducimos estas paginas para motivarte a leer el libro, comprándolo o tomándolo prestado de la biblioteca cuando este en el mercado español.

traducción Francis Colin + Celia Fernandez por Alteatequieroverde

Mucho tiempo considerada como una patología vinculada al envejecimiento, la enfermedad neurodegenerativa fue descrita por primera vez en 1817 por el Británico James Parkinson (1755-1824) en su breve ensayo The Shaking Palsy (Ensayo sobre la parálisis trépidante), donde enumera los síntomas: Temblores, gestos rígidos e incontrolados, dificultades de elocución. (Fue el médico francés Jean-MartinCharcot (1825-1893) quien dará su nombre, Parkinson, a la enfermedad). Este médico extraordinario y apasionado de la geología y de la paleontología, era también un activista político que escribía bajo un seudónimo (“Old Hubert”) libelos que, respecto a la historia industrial, aparecen hoy de una gran lucidez:  ” No deberíamos  castigar mas con el encarcelamiento a los obreros que se unen para obtener mejores salarios, mientras que sus dueños conspiren contra ellos impunemente “, aconsejaba así en Revoluciones sin baño de sangre.

En su Ensayo sobre la parálisis trépidante, el doctor Parkinson no da explicaciones para la enfermedad que llevará su nombre, pero sugiere que es de origen profesional o medioambiental. Había visto justo, por que, si en la mayoría de los casos es declarada hoy “idiopática” – no conocemos la causa-, un cierto número de factores profesionales y medioambientales han sido identificados.

Así es como después dela Segunda Guerramundial unos investigadores descubrieron fortuitamente que toxinas podían poner en marcha un síndrome de Parkinson, como lo relata el profesor Paul Blanc en su libro: éstos investigadores notaron una tasa de prevalencia de la enfermedad anormalmente elevada en el caso de los aborígenes Cha-morro de las islas Mariana de Guam y Eructó, en el Pacífico Oeste.

Adelantaron la hipótesis que este exceso (la tasa era cien veces más elevado que en los Estados Unidos) era debido a las semillas de cycas, una pequeña palmera, que los Chamorro comían en forma de harina y que contiene una toxina nombrada “BMAA”. Ciertos científicos discutieron esta explicación, arguyendo que la cantidad de BMAA presente en la harina era demasiado débil para provocar problemas.

Finalmente, es un investigador de Hawai quien pondrá término a la polémica: observará en efecto que los aborígenes son golosos de murciélagos, los cuales están locos por semillas de cycas. Pero la toxina BMAA se acumula en las grasas de los mamíferos volantes, según el proceso de bioconcentración. Por otra parte, la extinción de los murciélagos, muy apreciados por la delicadeza de su carne, conllevará la desaparición de la enfermedad de Parkinson en las islas Mariana.

Los anales industriales confirman el papel de los productos tóxicos en la etiología de la patología. Desde el principio del siglo XX, los médicos del trabajo comprueban, en efecto, que la exposición a los polvos de manganeso provoca un síndrome de parkinson entre mineros u obreros que trabajan en acerías. En 1913, nuevo caso son producidos así en el Journal of the American Médical Asociación. Así como lo subraya irónicamente Paul Blanc, el artículo comenzaba con una ” nota optimista “, una característica de la ideología entonces naciente (y que todavía prevalece hoy) según la cual el progreso se acompaña infaliblemente de ” daños colaterales”.

“Uno de los signos evidentes de la tendencia humanitaria los tiempos modernos es el interés sin cesar y creciente para los accidentes, las intoxicaciones y las enfermedades que son el lote de diferentes actividades industriales “, escribían así los autores, con la arrogancia que caracteriza a los que jamás tendrán que sufrir las enfermedades que se afanan por minimizar.

A lo largo del siglo XX, los estudios científicos se acumulan por todas partes en el mundo sobre los efectos psiquiátricos provocados por la exposición al metal (particularmente en los talleres de soldadura), de los que están la ” locura del manganeso”, que se traduce por alucinaciones y gestos desordenados, considerados como síntomas precursores de la enfermedad de Parkinson. En 1924, un estudio realizado sobre monos permite descifrar el efecto manganeso sobre el sistema nervioso central, provocando la muerte prematura de ciertas neuronas: esta pérdida provoca una disminución de la producción de la dopamina, un neurotransmisor necesario para el control de la motricidad

Hasta los años 1980, la literatura científica concernía sólo a las formas no orgánicas del manganeso, a saber simples óxidos o sales del metal utilizadas en aplicaciones industriales. Pero, en 1988, un estudio publicado en la revista Neurology revela que los trabajadores del campo encargados de pulverizar maneb, un fungicida a base de manganeso, desarrollan los signos precursores de esta enfermedad. Estos resultados son confirmados por otro estudio publicado seis años más tarde, concerniendo particularmente a un hombre de treinta y siete años que había aplicado maneb sobre sus semillas de cebada durante dos años, antes de desarrollar la enfermedad de Parkinson

Efectos similares han sido observados sobre los aplicadores por mancozeb, un fungicida emparentado y  utilizado hoy, como el maneb.

Por fin, el papel de las toxinas en la aparición de la patología ha sido validado por una serie de observaciones efectuadas sobre toxicómanos califórnicos. En los años 1980, los médicos comprobaron en efecto que la inyección de heroína de síntesis, llamada “MPPP”, ponía en marcha la enfermedad. Ahora bien, el MPPP contiene un agente que contamina, el MPTP, – cuyo derivado, el cyperquat  – es estructuralmente similar a unos herbicidas muy utilizados, el paraquat y el diquat. El ” modelo del MPTP “, que permite comprender los mecanismos biológicos que conducen a la enfermedad de Parkinson, fue objeto de estudios múltiples en los monos. Sirvió particularmente para investigar los efectos de la rotenona, una toxina natural producida por ciertas plantas tropicales y que entraba en la composición de numerosos insecticidas. Los investigadores observaron que inyectada en dosis débiles y repetidas, la rotenona inducía un síndrome parkinsoniano en ratas. (…)

Un informe publicado en enero de 2011 por Generaciones futuras y Plaguicidas Acción Network Europa reveló que en Europa el recurso a las derogaciones para utilizar plaguicidas prohibidos había aumentado el 500 % entre 2007 y 2010. La directiva europea sobre los plaguicidas (91/414) contiene en efecto un artículo, el 8.4, los que permiten obtener una ” derogación de ciento veinte días ” consagrándosele la posibilidad a un Estado miembro a utilizar plaguicidas prohibidos ” en caso de peligro imprevisible”. Somos pasados así en Europa por 59 derogaciones en2007 a321 en 2010, entre los que están 74 para Francia (generaciones FUTURAS Y PLAGUICIDAS ACCIÓN NETWORK EUROPA, ” La cuestión de las derogaciones concedidas en el marco de la legislación europea sobre el pesti¬cides “, el 26 de enero de 2011).

(…)Una enfermedad del mundo industrial

“Vistas las similitudes fundamentales que existen entre el sistema nervioso de los vertebrados y el de los invertebrados, los insecticidas que han sido concebidos para atacar el sistema nervioso de los insectos son claramente capaces de producir efectos neurotóxicos agudos y a largo plazo en los humanos “, escribela Organizaciónmundial de la salud en su manual de prevención publicado en 2006. Y la institución venerable de precisar: ” los síntomas pueden aparecer inmediatamente después de la exposición o de manera diferida. Comprenden un debilitamiento de los miembros o un entumecimiento; pérdidas de memoria, una disminución de la visión o facultades intelectuales; dolores de cabeza, problemas cognitivos y comportamentales y disfunciones sexuales. “

Todo lo que describela OMS, con frialdad clínica tan característica de los “expertos”, ha sido comprobado en numerosos estudios epidemiológicos, y es imposible presentarlos todos. Conciernen al síndrome de Parkinson y la enfermedad de Alzheimer, que afectan a 800 000 personas en Francia, a los que se añaden 165 000 nuevos casos al año, o la esclerosis lateral amiotrófica, todavía llamada ” enfermedad de Charcot “. Asi es como, en un estudio publicado en el 2001, la epidemiologista Isabelle Baldi mostró que la exposición a los numerosos plaguicidas aplicados sobre las vides provocaba una disminución de las funciones cognitivas (atención selectiva, memoria, elocución, capacidad de procesamiento de datos abstractos) entre los viticultores del Bordelés.

Bautizando “Phytoner”, la investigación concernió a 917 agricultores afiliados ala Mutualité SocialeAgricole: 528 habían sido expuestos directamente a los plaguicidas por lo menos durante veintidós años; 173 habían sido expuestos de manera indirecta por contacto con hojas o uvas tratadas; y 216 jamás habían sido expuestos (grupo testigo). Sometidos a pruebas de aptitud mental, las personas directamente expuestas tenían tres veces más riesgo que el grupo testigo de responder de manera errónea a las cuestiones que se les ponía. Y, hecho muy inquietante: las personas expuestas a los plaguicidas de manera indirecta respondían casi tan mal como las directamente expuestas.

Esto me recuerda la suerte de los alumnos del liceo Bonne – Terre de Pézenas, destinados a trabajar en la explotación vitícola familiar donde estuvieron en contacto con una multitud de venenos. En efecto, en otro estudio publicado en 2003, Isabelle Baldi y Pierre Lebailly mostraron que la exposición a los plaguicidas, utilizados particularmente sobre los viñedos del departamento Gironde (Bordeo), multiplicaba por 5,6 el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson y por 2,4 el de tener la enfermedad de Alzheimer – estos resultados son fruto de un estudio prospectivo (bautizado “Paquid”) donde 1 507 personas de más de sesenta y cinco años han sido seguidas a lo largo de diez años.

“Lo que es lamentable, me explicó Caroline Tanner, neuróloga del Instituto Parkinson de Sunnyvale en California dónde la encontré el 11 de diciembre de 2009, es que todos los datos acumulados sobre las poblaciones humanas ya habían sido obtenidos sobre animales de laboratorio hacía varias décadas.

– ¿Usted quiere decir que los resultados de los estudios experimentales son extrapolables al hombre y que deberían ser utilizados para actuar, retirando por ejemplo los productos sospechosos del mercado? Le pregunté.

– ¡Completamente! El ideal también sería que los productos sean sometidos a un test antes de ser llevados al mercado para evitar dramas humanos dolorosos “, me respondió sin vacilar la científica, con una franqueza que se encuentra sólo de aquel lado del Atlántico.

Autora de numerosas publicaciones sobre la enfermedad de Parkinson, Caro¬line Tanner es una de las neurólogas más famosas de los Estados Unidos. Ella Trabaja en un ” lugar privilegiado “, ya que el Instituto Parkinson es ” a la vez un centro de cuidados y de investigación”. Asociada a la interpretación de los datos recogidos por el Agricultural Health Study, publicó en 2009 un estudio de caso-testigo que mostró que la exposición a los plaguicidas incrementaba de modo significativo el riesgo de desarrollar el síndrome de Parkinson.

“Comprobamos que el riesgo podía ser multiplicado por tres después de la exposición a tres plaguicidas: el 2,4-D y el paraquat, dos herbicidas, y el perméthrine, que es un insecticida, comentó. Nuestros trabajos llegaron en el momento adecuado para los veteranos de la guerra de Vietnam que fueron expuestos al agente naranja, del que uno de los componentes era el 2,4-. En efecto, éstos habían pedido que la enfermedad de Parkinson fuera añadida a la lista de las enfermedades que diera derecho a una indemnización y a una encargada médica por el Departamento de los ex-combatientes, lo que finalmente obtuvieron.

En cuanto al paraquat, no hemos sido sorprendidos, porque el Instituto Parkinson trabajó mucho en el MPTP (En 2008, dieciséis patologías formaban parte de esta lista, entre las que estaban cánceres (aparato respiratorio, próstata, sarcoma de los tejidos muelles, la leucemia o el linfoma no hodgkiniano ) pero también la diabetes de tipo 2 o la neuropatía periférico. William Langston, cuyo estudio sobre el MPTP, el agente citado que contaminaba  la heroína de síntesis, trabaja para el Instituto Parkinson de Sunnyvale,) porque las dos moléculas son muy próximas. En cuanto al perméthrine, nuestros resultados son inquietantes, porque este insecticida es ampliamente utilizado para la prevención de la malaria. Lo encontramos impregnado en los mosquiteros, los uniformes de los militares o en ropas normales, y mucha gente puede entrar en contacto con la molécula por vía cutánea…

– ¿Acaso el tiempo de la exposición es un factor importante?

– Según nuestro estudio, no es un factor determinante. Por otra parte, una de las sorpresas fue que las esposas de agricultores presentaban también un riesgo más elevado que la población general. De hecho, están tan expuestas a los productos, porque participan a veces en la preparación de las mezclas, pero también porque lavan las ropas de su marido o simplemente porque viven en un medio ambiente contaminado o consumen alimentos contaminados. Participé en un estudio con colegas de Honolulu, que compararon a gemelos masculinos donde uno había desarrollado la enfermedad de Parkinson y el otro no. Comprobamos que uno de los factores de riesgo era el consumo de productos lácteos y la hipótesis que adelantamos, es que los contaminantes orgánicos persistentes, los famosos “POP”, alguno de los cuales tiene efectos neurotóxicos, como las dioxinas o el PCB, tienen la facultad de acumularse en las grasas de la leche. Seria interesante conducir un estudio específicamente sobre este tema; tanto más que un experimento reciente mostró que la combinación de paraquat y de maneb, un herbicida a base de manganeso, aumentaba considerablemente el riesgo de tener la enfermedad de Parkinson y podía inducir los signos de la enfermedad a los animales que habían sido expuestos in utero.

– ¿A menudo decimos que la enfermedad de Parkinson está en neta progresión en los países industrializados, acaso es verdad?

– De hecho, no sabemos nada sobre este hecho. Por una razón muy simple, es que no tenemos registros bastante antiguos para poder afirmarlo con certeza. Yo mismo me planteé esta cuestión y, para responder a eso, me fui a China, hace unos veinte años, momento en el que el proceso de industrialización de la agricultura era muy poco  avanzado y donde la enfermedad de Parkinson era muy rara. Dirigí varias investigaciones allá y puedo decir hoy que la patología se volvió allí tan corriente como en los Estados Unidos. La única explicación, es que en veinte años el país se ha industrializado fuertemente y que se utilizan los mismos plaguicidas que en los países occidentales. “

Los plaguicidas fallan ampliamente, pero no escatiman al hombre

Uno días más tarde, el 6 de enero de 2010, encontraba en el hospital deLa Pitié-Salpêtrière, en París, al doctor Alexis Elbaz, un neuroepidemiologísta que trabaja para una unidad del Inserm (Institut National dela Santéet dela Recherche Médicale). En Francia, este joven investigador es un pionero:

(…)

 –          Comprobamos que los insecticidas órgano-clorados multiplicaban por 2,4 el riesgo de tener la enfermedad de Parkinson. Entre ellos, están el DDT o el lindane, que fueron ampliamente utilizados en Francia entre los años 1950 y 1990 y que se caracterizan por una persistencia en el medio ambiente numerosos años después de la utilización.

– ¿Acaso sabe si los plaguicidas utilizados en los campos pueden también afectar a los residentes que viven cerca de las zonas tratadas?

– No tenemos datos sobre eso, pero es verdad que, más allá de la exposición a niveles elevados en medio profesional, nuestros resultados levantan la cuestión de las consecuencias de una exposición a dosis más débiles, tal como ella puede ser observada en el medio ambiente, a saber en el agua, el aire y la alimentación. Este día, sólo un estudio pudo aportar una respuesta convincente. “

Publicado en abril de 2009, el estudio del que habla el doctor Elbaz ha sido conducido por un equipo de investigadores de la universidad de California. Éstos disponían de una ventaja preciosa, de la que Francia desgraciadamente no puede prevalerse. Desde los años 1970, en efecto, el Estado más rico de la federación americana exige que esté registrado en un sistema informático centralizado, bautizado California Pesticides Use Reports, todas las ventas de pesticidas, con la indicación del lugar y de la fecha prevista de su utilización. Lo que permite saber al día que sectores geográficos han sido tratados y con que moléculas. Así es como el equipo de Sadie Costello pudo ” reconstituir la historia de la exposición a los plaguicidas agrícolas en el entorno residencial ” de toda la región estudiada, entre 1975 y 1999.

Para eso, los participantes en el estudio -368 parkinsonianos y 341 testigos no enfermos, residentes en el valle central de California – debieron comunicar su dirección para que fuera calculado su nivel de exposición en el curso de esos veinticuatro años.

Antes de descubrir los resultados inquietantes de este trabajo notable, es importante comprender bien su pertinencia, porque nos concierne a todos. En efecto, así como lo explicaba en 1995 el estadounidense David Pimentel, profesor en el Colegio de agricultura y de las ciencias de la vida de la universidad Cornell, ” menos de 0,1 % de los plaguicidas aplicado para el control de los indeseables alcanza su blanco. Más del 99,9 % de los plaguicidas utilizados migran en el medio ambiente, donde afectan a la sanidad pública y los biotopos benéficos, contaminando los suelos, el agua y la atmósfera del ecosistema “. Ciertos observadores sólo son un poco menos pesimistas, Hayo van der Werf, agrónomo en el INRA: ” consideramos que 2,5 millones de toneladas de plaguicidas son aplicadas cada año sobre las culturas del planeta, escribía en 1996.

La parte que entra en contacto con los organismos indeseables – o qué ingieren – es mínima. La inmensa mayoría de los investigadores la evalúan a menos del 0,3 %, lo que quiere decir que el 99,7 % de las sustancias vertidas se van en otro lugar. ” Y añade: ” Como la lucha química expone inevitablemente a los tratamientos los organismos no blancos – entre los que están el hombre – unos efectos secundarios indeseables pueden manifestarse sobre unas especies, unas comunidades o unos ecosistemas enteros. “

Al leer la continuación, comprendemos que la agricultura química será todo menos una ciencia exacta, hasta tal punto que uno acaba por preguntarse cómo y en nombre de qué pudimos dejar instalar sobre nuestros territorios tal sistema de envenenamiento generalizado: ” tan pronto como tocan el suelo o la planta, los pesticidas comienzan a desaparecer: son degradados o son dispersados. Las materias pueden volatilizarse, chorrear o ser lavadas y alcanzar las aguas de superficie o subterráneas, ser absorbidas por las plantas u organismos del suelo o quedarse en el suelo.

Durante la temporada, el chorro de lluvia se lleva por término medio el 2 % de un plaguicida aplicado sobre el suelo, raramente más del 5 % al 10 %. En cambio, comprobamos a veces pérdidas por volatilización del 80 % al 90 % del producto aplicado, algunos días después del tratamiento. [] en el momento de los tratamientos por aeronaves, hasta la mitad del producto puede ser arrastrado por el viento lejos de la zona que hay que tratar. [] comenzamos a preocuparnos del paso de los plaguicidas a la atmósfera durante los años 1970 y 1980, comprobando que las sustancias pueden difundirse muy lejos, como lo atestigua su descubrimiento en las  brumas oceánicas y en la nieve del Ártico. Después de la lectura de este guión, la cuestión se pone inmediatamente: ¿Por lo menos los pesticidas sirven para algo?

“¿las plagas perjudiciales” han sido totalmente exterminadas? ¡ Pues no! Es lo que explicaba desde 1995 el profesor David Pimentel: ” consideramos que unos 67 000 parásitos atacan cada año las cosechas mundiales: 9 000 insectos y polillas, 50 000 plantas patógenas y 8 000 malas hierbas. En general, consideramos que menos de 5 % presentan un peligro real.  A pesar de la aplicación anual de cerca de 2,5 millones de toneladas de plaguicidas y el uso de medios no químicos de control, el 35 % de la producción agrícola es destruida por los parásitos: el 13 % por los insectos, el 12 % por las plantas patógenas y el 10 % por  adventicias (malas hierbas). “

En resumen: los venenos vertidos en los campos fallan generalmente sus blancos, sea porque los perjudiciales les resisten o escapan de ellos, sea porque ” se van a otro lugar “, para retomar la expresión de Hayo van der Werf, contaminando el medio ambiente. De aquí la pregunta, altamente pertinente, del equipo de Sadie Costello: ¿ los plaguicidas pueden inducir la enfermedad de Parkinson entre personas que viven cerca de los cultivos tratados? La respuesta es claramente positiva. Los registros de utilización de los plaguicidas indicaron que, entre los productos más utilizados en el valle central de California, figuraban el maneb, el fungicida a base de manganeso que ya evoqué, y el ineludible paraquat.

Los resultados del estudio mostraron que el hecho de vivir a menos de 500 yardas (cerca de450 metros) de una zona tratada aumentaba un 75 % el riesgo de desarrollar la enfermedad. Además, la probabilidad de padecer la enfermedad antes de los sesenta años es multiplicada por 2,27 en el momento de la exposición a uno de ambos plaguicidas  y por más 4,17 en el momento de una exposición combinada, sobre todo si la exposición se había efectuado entre 1974 y 1989, es decir momento en el que las personas concernidas eran niños o adolescentes.

“Este estudio confirma dos observaciones hechas en el momento de los experimentos sobre animales, explicó PlacidoRitz, profesor de epidemiología en el UCLA School of Público Health, que supervisó los trabajos del equipo de la universidad de California.

Primero, la exposición a productos químicos múltiples aumenta el efecto de cada producto. Es importante, porque los humanos son generalmente expuestos a más de un plaguicida en su entorno.

Segundo: el momento de la exposición es también un factor importante “

La Consejera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente quiere permitir la construcción en suelo afectado por incendios forestales. ¡Evitémoslo!


El Gobierno Valenciano pretende modificar la Ley 3/1993 Forestal de la Comunidad Valenciana para permitir el cambio de uso de suelos forestales que hayan sufrido un incendio forestal.

Esa modificación tendría como principal objetivo legalizar el vertedero de Dos Aguas, que desde 1998 recoge los residuos sólidos urbanos de la comarca metropolitana de l’Horta. Una sentencia del Tribunal Supremo declaró en su momento ilegal ese vertedero por ocupar suelos forestales protegidos, que sufrieron en parte un incendio forestal en los años 80 y tenían una clasificación de suelo no urbanizable protegido con destino a la repoblación forestal. Ahora han autorizado de nuevo la ampliación del vertedero en parte en parcelas forestales.

La modificación propuesta por Isabel Bonig, Consejera de Infraestructuras y Territorio, entraría en colisión con la normativa estatal (Ley de Montes) que prohibe ese cambio de uso para los terrenos forestales incendiados durante 30 años. La única excepción que contempla es que el cambio de uso estuviera previsto con anterioridad al incendio forestal, condición que no se cumple en este caso.

En consecuencia, excepcionar esa regla general a través de una modificación legislativa por la puerta de atrás abriría la “caja de Pandora” y supondría un grave precedente en la desprotección de los suelos forestales valencianos.

Si entre todos ponemos en evidencia a la Consejera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente podemos evitar la consumación de este terrible atentado al medio ambiente, evitando que se utilice este coladero legal para permitir todo tipo de desmanes urbanísticos que saquen provecho de los incendios forestales.

Añade tu firma a la petición dirigida a la Consejera, para frenar antes de que sea tarde esta inaceptable reforma legal.

Años de décadas de políticas irresponsables están acabando con el patrimonio natural de la Comunidad Valenciana. Si conseguimos detener esta reforma a tiempo frenaremos el cada vez más acentuado deterioro del medio ambiente valenciano, poniendo coto a la especulación urbanística que asola esta región de España.

Por favor, firma para evitar que continúe la destrucción de nuestro territorio enlazando con esta dirección de Ecologistas en Acción:.

http://www.ecologistasenaccion.org/article21539.html

Galería de fotos de la manifestación del 15 O en Altea

 

Hemos sumado a dedo 26 personas (con el bebe) en la manifestación de los Indignados de Altea que bajo un cielo nublado y a pesar de una población de más de 25000 personas ha sido todo un éxito. Nadie parece haber echado de menos la presencia carismática de Carolina Punset (hija de.). Hoy no había voto para pescar, o es que le ha durado muy poco la indignación o es que temía ser abucheada…  o estaba más ocupada con el Premio Planeta…

15 de octubre 2011: Y el Mercado creó la burbuja del 15 M….

Advertencia: El Blog es nuestro y somos tan políticamente incorrectos y provocativos como nos da la gana… 

15M - Eneko« Podemos estar conformes, … pero creo que no hace levantar ningún puño … la acción pasiva es la correcta. Será dura, pero será la correcta, Gandi así lo hizo y lo consiguió. La otra es a la francesa, pero creo que por ahí pocos, o nadie esta conforme… no sea que termine salpicando y enganchando al que no se quiere…Hay que fomentar la acción pasiva … que sean los animales los que den la primera, la segunda … coz, o las que sean necesarias. Dolerá, pero tendrá mejores frutos que la violencia. Pues con violencia, nos tratarán con violencia, con pasividad, se terminarán sumando al ideal…” esto es un comentario de la viñeta de Eneko en http://www.20minutos.es/vineta/eneko/2203/0/15m/ .

Memoria histórica. Hace un año: otoño 2010 en Francia la contestación social estaba más que caliente en contra de la reforma de la edad de la jubilación. Uno de los recortes sociales previstos y hoy aprobado. Los almacenes de carburantes y las refinerías llegaron a estar bloqueados  por unas huelgas legales y otras ilegales. Los sindicatos convencionales  seguían a los huelguistas en lugar de liderar este movimiento aprobado por el 75% de la población que aceptaba la idea de sufrir penurias para apoyarlo. Pero Europa es Europa.La Europa del capital, porque la Europa de los trabajadores, de la cultura, de lo social, no tiene carne. En 15 días la huelga se diluyó cuando llegaron camiones cisternas, trenes cisternas, gabarras cisternas, barcos cisternas. Todo lo que se movía y tenía cisterna fuera de las fronteras francesas, se puso a la orden de Sarkozy trayendo el precioso carburante. Excepto en Belgica, donde los trabajadores se negaron  a ser los esquiroles de un movimiento pacífico y sindical francés que hubiera podido ser el principio de una lucha contundente y eficaz en Europa.

Pero hace un año “The Spanish Revolution” no existía. No se habían despertado los jóvenes y menos jóvenes íberos a la solidaridad sindical supranacional. Los trabajadores españoles del sector carburante hicieron lo suyo y entregaron el precioso líquido más allá de los Pirineos… Ahora bien, como Jesús nos salvo un día muriendo como Cristo, desde el 15 de Mayo, estamos salvados y hoy, día de gracia,  vamos a festejar el cumpleaños de la  (R)evolución pacifica española que se exportó a todo el mundo con el éxito de todos conocido. Se han impreso montones de artículos sobre este evento histórico. Se ha tertulianeado tanto que no quedo saliva en las bocas de unos y otros. Los ni siquiera mileuristas cámaras y periodistas de algunas televisiones pasaron el miedo de su vida intentando “hacer su trabajo”, es decir tergiversar la información cuando no calumniar. Los políticos de medio mundo se hicieron los sorprendidos y algún ecoportunista local como la Punset de Altea se hizo la foto con los “revolucionarios” del 15 M antes de la elecciones municipales y antes de traicionar a sus votantes compartiendo el gobierno municipal con el PP… Las millones de personas integrantes de este “movimiento” hablaron y hablaron y hablaron y hablaron y rehicieron el mundo como hicieron millones de personas de otras generaciones décadas antes….

Han pasado 6 meses: el mercado, el poder oculto, la mano invisible, los especuladores financieros, llámalos como quieres han tejido bien tejido su mapa de los recortes sociales. Un poco en todo el mundo, mucho en algunos países. También han sabido fomentar la sospecha si no el odio: a los alemanes ya no les gustan los griegos ni los españoles, pero a los catalanes ya no les gustan los andaluces. El pobre siempre tiene uno más pobre por debajo al que despreciar por inútil y borracho. Al rico se le envidia y se le quiere imitar. Mientras tanto, los detentores del Capital, grandes capitalistas o pequeños capitalistas ahorradores, aplauden. Mientras tanto los estudiantes chilenos ya no pueden más de tanto pacifismo, y mientras tanto los griegos más pacifistas se suicidan como nunca. La única flecha de crecimiento que sube en el gráfico griego es la del suicidio. Al final del sufrimiento surge la violencia por tanto pacifismo. Cuando no sale la presión por un lado sale por otro. Mira el magma como sale en El Hierro. 

No queremos ser cínicos pero a la velocidad que corren los recortadores de lo social, dentro de seis meses no tendremos ya nada que defender. Porque la velocidad de respuesta del pueblo llano, de la chusma, del Vulgus, a los ataques recibidos, es la velocidad del caracol. Por lo menos tenemos algo en común con los partidarios del Decrecimiento…

 Hemos leído a conciencia toda la literatura que convoca a esta concentración-manifestación del 15 de octubre. Estamos de acuerdo con todo y no estamos de acuerdo con nada. El pacifismo es una sutil pinza de manipulación que utiliza el poder para seguir desmantelando tranquilamente el inacabado estado de bienestar español. Cuando los beneficiarios de la escuela pública, de la salud pública, de las bibliotecas públicas, de la jubilación por repartición pública, y de todo lo público se habrán enterado que no les queda otra cosa que los ojos para llorar, empezarán a bloquear los almacenes de carburantes y las refinerías. Ese día ya no será tan pacífico. Pero seguro que vendrán barcos cisternas de África protegidos por los antidisturbios.  Si hace falta por los Gendarmes europeos basados en Italia, los que hace poco se han entrenado en la Rioja.

Esperamos llamando a la venida de la revolución interior que no puede ser pacífica sino brutal porque esta revolución  es una revolución contra la Mentira (la nuestra, la de cada día sobre todo).

Esperamos llamando a esta revolución de la autocrítica, de la austeridad voluntaria, del ascetismo exigente y creativo, de la pobreza consentida para que todos los bichos vivos ,incluidos los miseros hambrientos humanos ,quepan en este Planeta.

Pero mientras esperamos llamando, seguiremos reproduciendo semillas y aprendiendo técnicas de supervivencia, por si acaso.

Siempre hemos afirmado que esta crisis no es una sencilla crisis económica, dura como sea: es la Crisis Evolutiva de la que solo se puede salir transformado.

¿Para que salvar o mejorar nuestro sociedad del consumo de espectáculo de balonpie y cotilleo, sino?

Que tengas un feliz 15 de octubre bien concentradito y que no te falte la saliva para rehacer, una vez más, el mundo…

      Lámina 6

mapa de los recortes:El mapa del tijeretazo http://www.20minutos.es/noticia/1173804/0/mapa/recortes/comunidades-ayuntamientos/